lunes, 16 de julio de 2018

Ley Orgánica del Sistema de Seguridad Social 2012

DESCARGA:CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo

DESCARGA: LEY ORGÁNICA DE PREVENCIÓN, CONDICIONES Y MEDIO AMBIENTE DE TRABAJO

METODOLOGÍA A LA INVESTIGACIÓN ROBERTO HERNÁNDEZ SAMPIERI

DESCARGA: METODOLOGÍA A LA INVESTIGACIÓN ROBERTO HERNÁNDEZ SAMPIERI

LIDERAZGO EMPRESARIAL PEDRO ZAYAS

DESCARGA: LIDERAZGO EMPRESARIAL PEDRO ZAYAS

FORMACIÓN EN LA PREVENCION DE RIESGOS

DESCARGA: FORMACIÓN EN LA PREVENCIÓN DE RIESGOS

SEGURIDAD INDUSTRIAL Y SALUD C. RAY ASFAHL

DESCARGA: SEGURIDAD INDUSTRIAL Y SALUD C. RAY ASFAHL

LA SEGURIDAD SOCIAL EN VENEZUELA

DESCARGA:https://drive.google.com/file/d/1tK7axvHocRbLPtXEqzX6-mLXK_ixA4NA/view?usp=sharing

DE LAS RESPONSABILIDAES EN LA FUNCIÓN PÚBLICA

DESCARGA: https://drive.google.com/file/d/17qegrCQrJ4Dh0uE_oP7L4m_pPeluMClN/view?usp=sharing

RELACIONES LABORALES Y GESTIÓN DE RECURSOS HUMANOS

DESCARGAR: Relaciones Laborales y Gestión de Recursos Humanos

Administración de Recursos Humanos Gary Dessler

Descargar:ADMINISTRACIÓN DE RECURSOS HUMANOS GARY DESSLER

CAPÍTULO III. Denominado MARCO METODOLÓGICO (Metodología Cuantitativo) O ABORDAJE METODOLÓGICO (Metodología Cualitativa).

CAPÍTULO III
......
CAPÍTULO III. Denominado MARCO METODOLÓGICO (Metodología Cuantitativo) 
O ABORDAJE METODOLÓGICO (Metodología Cualitativa). 




viernes, 22 de junio de 2018

La Relación Laboral Derecho del Trabajo en Venezuela.-

Metodología de la Investigación: Marco Teórico

Metodología de la Investigación: Marco Teórico

Metodología I José Padrón

¿Que es la Epistemologia?

Roberto Hernández Sampieri - La importancia de la investigación

Confiabilidad de los instrumentos de recolección de datos

Confiabilidad de los instrumentos de recolección de datos

Dr. Roberto Hernández Sampieri. El marco teórico

Para qué sirve la investigación, Hernández Sampieri

EPISTEMOLOGÍA DR. GABRIEL UGAS 09/03/2017

DESCARGA DE DOCUMENTO

¿Que es un Problema de Investigación?

DESCARGA DE DOCUMENTO
DESCARGA DE PRESENTACIÓN

REGLAMENTO DE LA LEY DE CARRERA ADMINISTRATIVA



DESCARGA DE DOCUMENTO

EXÉGESIS DE LA LEY DEL ESTATUTO DE LA FUNCIÓN PÚBLICA




DESCARGA DOCUMENTO

jueves, 21 de junio de 2018

Padrón-Guillén, José (1996): “Qué es el Problema de Investigación”,
en Padrón, J. y Chacín, M.: Investigación-Docencia. Temas para Seminario.
Caracas: Publicaciones del Decanato de Postgrado de la USR, pp. 100-110

                           QUÉ ES EL PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN

Es común decir que no hay investigación sin un “problema” y que un problema bien planteado es mejor que cualquier solución gratuita. Pero ¿de qué estamos hablando? ¿Qué es un “Problema”? Analicemos las siguientes definiciones, tomadas como muestra, y decidamos luego hasta qué punto es claro o evidente el sentido de la palabra:


  • Problema es un procedimiento dialéctico que tiende a la elección o al rechazo o también a la verdad y al conocimiento (Aristóteles).

  • El Problema o la proposición problemática es una proposición principal que enuncia que algo puede ser hecho, demostrado o encontrado (Jungius).

  • Por problema los matemáticos entienden las cuestiones que dejan en blanco una parte de la proposición (Leibnitz).

  • Problema es una proposición práctica demostrativa por la cual se afirma que algo puede o debe ser hecho (Wolff).

  • Problemas son proposiciones demostrativas que necesitan pruebas o son tales como para expresar una acción cuyo modo de realización no es inmediatamente cierto (Kant).
  •  Problema es el desacuerdo entre los pensamientos y los hechos o el desacuerdo de lospensamientos entre sí (Mach).

  • La situación no resuelta o indeterminada podría llamarse situación “problemática”; se hace problemática en el momento mismo de ser sometida a investigación. El resultado primero de la intervención de la investigación es que se estima que la situación es problemática (Dewey).
  • Problema es la conciencia de una desviación de la norma (Boas).
  •  
  • Problema es cuando dos más dos no son cuatro (Warren Goldberg)
  • Problema es una oportunidad vestida con ropa de trabajo (Henry J. Kaiser)
     Por lo demás, pasando a su aspecto observable y analizando lo que se presenta como tal en las tesis de grado, hay veces en que el “problema” aparece con un extenso texto de muchas páginas que contienen descripciones, visiones históricas, discusiones normativas, etc., mientras que en otras el “problema” se reduce a una sencilla proposición o enunciado de apenas unas dos o tres líneas.
Apartando, pues, las cuestiones formales de definición y uso, tenemos la obligación de preguntarnos cuál es la naturaleza de un problema de investigación. En lo que sigue expondremos algunas claves que deberían ser consideradas si queremos profundizar en un concepto adecuado de esa expresión.
Retomemos como punto de partida el concepto de “Investigación Natural” propuesto por Becerra(1) (1995) y reformulémoslo de modo que abarque las relaciones conocimiento - acción tal como es
_____________________________
1 En realidad, este concepto corresponde originariamente a la idea de Epistemología Naturalizada de Quine, de donde parte ciertas coincidencias con una de las ideas implícitas en la misma noción de “psicogénesis” de Piaget (1981, 1977, 1969, etc.), en el marco del programa de su “epistemología genética”: La inteligencia es una adaptación. Para captar su relación con la vida en general es necesario, por tanto, establecer con precisión las relaciones existentes entre el organismo y el medio.
Decir que la inteligencia es un caso particular de adaptación biológica es tanto como suponer que, en esencia, es una organización y que su función es estructurar el universo del mismo modo que el organismo estructura su medio inmediato (Piaget, 1969).
_________________________________

corriente dentro del programa de la epistemología genética y, más específicamente, dentro del concepto de “función general de la organización de la acción” (Piaget, 1981).
La idea es la siguiente: todo organismo vivo tiende a subsistir mediante transformaciones convenientes del entorno inmediato o mediante adaptaciones al mismo cuando éste no puede ser transformado. En realidad, en ambos casos se trata de cambios, bien sea de las condiciones del entorno, bien de las propias condiciones del organismo en función de requerimientos externos. Estos cambios regulativos constituyen la base de toda acción. Toda acción, desde la de un protozoario (desde el nivel del gen, según la hipótesis piagetiana) hasta la del hombre del futuro, se explica entonces, muy en general, como una respuesta a la necesidad de cambios para la subsistencia (2). En efecto, dado que esos cambios no son sucesos simples u ordinarios sino que están teleológicamente orientados (es decir, estructurados según una finalidad), adquieren entonces el carácter de acciones,
aun cuando no siempre se trate de acciones RACIONALES. En resumen, lo que genera cualquier acción es la necesidad de cambios adaptativos y/o transformativos por relación con las demandas del ambiente circundante. Ahora bien, ningún organismo es capaz de plantear un cambio regulativo
cualquiera, esto es, una acción cualquiera si previamente no dispone de cierta información mínima acerca de las condiciones circundantes y acerca de sus propias condiciones de existencia. O, mejor dicho, si no dispone de algún mecanismo que le permita captar y procesar información sobre las relaciones entre el medio circundante y sus propias características. En palabras más breves: no es posible concebir un cambio teleológico o una acción sin un cuerpo informacional de apoyo que permita evaluar las situaciones deficitarias, formular situaciones mejoradas y estructurar unas estrategias de logro. Este mecanismo de captación y procesamiento de información puede ser llamado capacidad de producción de CONOCIMIENTOS. Es lo que Becerra (1995) llama “Investigación
Natural”, como dijimos al principio, que es propia de todo organismo vivo. Pero la reformulación que aquí hemos hecho consiste en enfatizar que esa investigación natural o esa primitiva capacidad de producción de conocimiento se halla en función de la ACCIÓN (entendida como respuesta a las necesidades de sobrevivencia: física o psicológica, original o alienada), sin la cual aquélla no tendría sentido alguno. De todo lo dicho hasta aquí, la conclusión transitoria es la siguiente: todo organismo necesita actuar, so pena de sucumbir ante el entorno; y, para poder actuar, necesita producir conocimiento (3).
Pasemos ahora a encadenar la conclusión anterior con la noción de “Problema”. Si la información o cuerpo de conocimientos que posee el organismo es inadecuado o poco fiel, sus acciones serán fallidas en esa misma medida, de donde se infiere que el organismo se ve obligado a ir reajustando progresivamente sus “mapas” informacionales. ¿Y de qué manera o en virtud de qué ocurre ese reajuste? En unos casos, el organismo percibe o advierte limitaciones, incoherencias o contradic-ciones entre la información que previamente posee y los nuevos datos que van llegándole del entorno. En otros casos, advierte limitaciones, incoherencias o contradicciones internas entre uno (s)  y
__________________________________________________________________
(2) O para una ampliación de las condiciones de subsistencia previamente conquistadas, como ocurre en el caso del ser humano civilizado. A medida que el organismo vivo avanza en complejidad hasta llegar, por ejemplo, al ser humano, tanto las necesidades de cambios regulativos como las mismas acciones de respuesta se hacen también más complejas e, incluso, inauténticas o “alienadas”, como decía Marx.
3 De lo cual se deduce, a su vez, que la INVESTIGACIÓN, asumida como sinónimo de PRODUC-CIÓN DE CONOCIMIENTOS, no es exclusiva del científico y ni siquiera del hombre ordinario. Más bien es una capacidad general de todo organismo vivo. Son sólo las propiedades de “socialización” y “sistematización” (Padrón, 1992) las que establecen las correspondientes diferencias.

______________________________________________________________________
otro(s) dato(s) de la información que ya posee. Es decir, en ambos casos advierte “PROBLEMAS”.
Así, un “problema” surge cada vez que sus mecanismos receptores le presentan cuadros, hechos o fenómenos circundantes acerca de los cuales el organismo carece de una adecuada representación informacional (4) o, en el nivel interno, cada vez que entre los elementos del cuerpo informacional se hace evidente alguna incompatibilidad (como la que se da, por ejemplo, entre ‘dato 1’ [= la tierra es cuadrada] y ‘dato 2’ [= al alejarse, los barcos se ven desaparecer gradualmente, de proa a popa]).
Con lo dicho arriba tenemos ya un primer acercamiento al concepto de “problema”. Es fácil ver que este acercamiento sólo ocurre en el nivel de los cuerpos informacionales, o sea, sólo tiene un alcance COGNITIVO. Pero las estrechas relaciones entre conocimiento y acción, tal como vimos antes, nos hacen sospechar que debe haber también un alcance accional o PRAGMÁTICO.
     Para desarrollar esta idea volvamos a lo dicho inicialmente, a la idea de la necesidad de cambios adaptativos y/o transformativos en función de la sobrevivencia (5). Existe un cierto nivel relativo de adecuación, o sea, cierto estándar relativo de sobrevivencia en atención al cual es posible distinguir entre situaciones más o menos adecuadas o satisfactorias (desde un extremo positivo de progreso hasta un extremo negativo de riesgo o amenaza, pasando por situaciones intermedias de simple seguridad o estabilidad). Así, toda situación real es comparable con otra situación posible, de tal modo que si la primera es inferior a la segunda bajo la referencia del nivel de adecuación o del estándar de sobrevivencia (que siempre es relativo), tiene lugar entonces un “Problema”, el cual incluye no sólo el hecho de que la situación real sea deficitaria con respecto a otra situación posible, sino también la selección de aquellos pasos estratégicos que permitan transitar de una hacia otra. Y éste es, precisamente, el sentido pragmático del término “problema”, estrechamente vinculado a la necesidad de aplicar cuerpos informacionales disponibles y ya consolidados para la transformación de situaciones deficitarias en situaciones mejoradas. En efecto, cada vez que se plantea una meta de cambio es porque la situación vigente resulta “problemática” (insostenible, deficitaria o, cuando menos, mejorable). Y surge entonces la necesidad de transformarla, lo cualequivale a plantear una meta de cambio junto a la necesidad de diseñar una secuencia depasos para arribar a dicha meta.
     Como puede verse, ambos sentidos del término “Problema” (para mayor comodidad distingamos provisionalmente el sentido COGNITIVO y el sentido PRAGMÁTICO de ese término con las con-venciones ‘C-Problema’ y ‘P-Problema’, respectivamente (6) ) se hallan íntimamente relacionados entre sí, a modo de ciclo iterativo. Un C-Problema se define por referencia a una incompatibilidad entre medio circundante y representaciones de dicho medio o, también, entre unas y otras
__________________________________________________________________________
(4) Esto debe ser entendido en cualquier sentido: tanto si existe una representación y ésta resulta
insatisfactoria (que es el caso del error advertido) como si no se localiza ninguna representación con
respecto a algún hecho (que es el caso de la ignorancia advertida). Constituye un caso de error advertido el descubrir, por ejemplo, que no es la tierra el centro del sistema planetario. En cambio, constituye un caso de ignorancia advertida el ver que unos cuerpos flotan mientras que otros se hunden sin que se pueda explicar en qué consiste o a qué se debe el fenómeno.
(5) Insistamos una vez más en que “sobrevivencia” no es sólo en sentido físico-biológico, sino también en sentido socio-psicológico y cultural. La posesión de una vivienda o un carro propios, por ejemplo, o el ascenso a un cargo bien remunerado pueden pertenecer al conjunto de las necesidades de sobrevivencia (al margen de que constituyan o no alienaciones, frivolidades, etc.). El término tiene aquí un sentido muy amplio y dependiente de los estándares de vida.
(6) Estas convención terminológica no es generalizada ni difundida. Sólo tiene sentido dentro de este texto y vale aquí solamente para efectos muy provisionales de abreviación (entre especialistas en inteligencia artificial suele distinguirse entre conocimiento “declarativo” y conocimiento “procedimental”, como por ejemplo Haton y Haton, 1991: 54).
_________________________________________________________________________
representaciones cognitivas. Por su parte, un P-Problema se define en términos de deficiencia de una situación real por relación con una situación posible y con un cierto nivel o estándar de subsistencia. Un C-Problema genera cuerpos informacionales que, a su vez, permiten detectar P-Problemas y ser
aplicados a su resolución (es decir, conocimientos que generan acciones y tecnologías de acción). A la inversa, un P-Problema genera C-Problemas (las necesidades de acción urgen a la producción de conocimientos) y, finalmente, los P-Problemas ya resueltos generan datos para la solución de C-Problemas (todo resultado de la acción promueve reajustes en los cuerpos de conocimiento) (7).
Esta diferencia entre C-Problemas y P-Problemas, así como sus interdependencias cíclicas, pueden verse en las siguientes formulaciones, típicas de la escolaridad y de los pasatiempos:
1. Pedrito fue al abastos con la cantidad de Bs. z. Gastó Bs. y en la mercancía a y Bs. w en la mercancía b. Recibió de vuelto Bs. x. ¿Cuál es el valor de x?
2. En la figura A hay cuatro palillos que representan una pala y un círculo negro que representa una basura en la pala. En la figura B la basura aparece fuera de la pala. ¿Cómo pasar de A a B moviendo sólo dos palillos?





                           _____                                                                        _______

                                                                                                 _____                                      
   
                          _____                                                                        _______

3. Supón que tú y yo tenemos exactamente la misma cantidad de dinero. ¿Cuánto tengo yo que darte para que llegues a tener Bs. 10 más que yo?
4. Hay dos habitaciones, cada una con un letrero en la puerta. En la habitación A, el letrero dice: “En esta habitación hay un tesoro y en la otra, un tigre”. En la habitación B, el letrero dice: “En una de estas habitaciones hay un tigre y en una de estas habitaciones hay un tesoro”. Pero uno de estos dos letreros miente. ¿Cuál es la habitación menos peligrosa?
5. ¿Cómo obtener la cifra más alta escribiendo tres veces el número 4 sin utilizar ningún signo de operación?
6. En la figura siguiente hay unos círculos dispuestos en forma de triángulo y, al lado, los números del 1 al 9. De qué modo pueden llenarse los círculos con los números (sin repetición), tal que cada uno de los lados del triángulo sume 20?







                                                                         
                                                                    Ο
                                                               Ο        Ο                              1,2,3,4,5,6,7,8,9
                                                           Ο                 Ο     
                                                       Ο      Ο       Ο       Ο                         

     Puede verse que 1, 3 y 4 constituyen problemas en el sentido cognitivo (CProblemas),
ya que suponen, en principio y de inmediato, una incompatibilidad entre la realidad planteada y los
_________________________________________________________________________
(7) Queda claro que un “problema”, del tipo que sea, jamás es un punto de llegada sino que en sí mismo define el punto inicial en la generación de un proceso, bien sea de acomodación de mapas representacionales mentales (C-Problema), bien de identificación de situaciones indeseadas y de pasos de cambio o transformación situacional (P-Problema). Esta idea de punto inicial generador de un proceso podría ser, tal vez, la característica más resaltante desde el punto de vista investigativo. Dicha idea está reflejada en el mismo significado etimológico de la palabra: lanzar hacia adelante.                                                              
__________________________________________________________________________


los mapas representacionales disponibles (8). La respuesta es un dato, una proposición que completa satisfactoriamente la descripción del ‘mundo’ que está planteado en la formulación. En el problema nº 1, por ejemplo, el planteamiento es una descripción incompleta de la acción de Pedrito. Y la respuesta, por su parte, algo así como x = z -y -w, es ya una descripción completa. En cambio, los problemas 2, 5 y 6 constituyen P-Problemas porque remiten a la configuración de una acción. En éstos no importa el dato o la descripción de un ‘mundo’, sino el algoritmo o el heurismo o la ‘receta’ que define los pasos de una acción según la cual se transforma una situación planteada como defici-taria en una situación planteada como óptima. Por ejemplo, en el problema nº 5 lo que importa y lo que se solicita no es la cifra más alta posible construida con la triple escritura del número 4, sino el modo en que es posible lograr eso. Por eso, la respuesta correcta es algo así como: escribir un 4 como base, luego otro 4 como potencia y un último 4 como potencia de la potencia, donde lo que interesa es la secuencia de pasos y no los tres 4 ordenados correctamente (esto último es la demostración de la respuesta, pero no la respuesta que se solicitaba; esto resulta más evidente en el problema nº 2, donde
no basta que presentemos de una vez la figura B, sino que es necesario mostrar cómo se mueven los dos palillos para obtener esa figura B). Las interrelaciones cíclicas entre problemas cognitivos y pragmáticos pueden quedar claras si se advierte que los C-Problemas generan representaciones descriptivas y explicativas del mundo, mientras que los P-problemas generan representaciones
normativas o prescriptivas de acción. Además, los P-problemas constituyen aplicaciones de datos cognitivos (obtenidos a partir de C-Problemas) a cambios situacionales. Esto equivale, simplemente, a lo siguiente: para transformar una situación o para formular normas de actuación (P-Problemas) es necesario disponer previamente de descripciones y explicaciones adecuadas de dicha situación (C-Problemas) y, a la inversa, el ensayo de prescripciones de actuación (P-Problemas) es indispensable para reajustar las descripciones y explicaciones situacionales (C-Problemas). Es esta diferencia la que nos permite hablar de “Ciencia” y “Tecnología”, en el sentido de conocimiento descriptivoexplicativo
que sirve de fundamento al conocimiento aplicativo-prescriptivo. El problema nº 5, por ejemplo,  siendo de carácter pragmático o prescriptivo, es imposible de resolver sin que previamente hayamos construido el concepto de ‘potencia’. El problema nº 1, en cambio, siendo de carácter cognitivo, nos permite construir aplicaciones sobre la mejor manera de definir las compras y los gastos, etc. Una diferencia formal o lingüística entre C-Problemas y P-Problemas es, tal como puede verse en las muestras 1-6, que los segundos obedecen a (o pueden ser transformados en) la forma general
¿ cómo hacer para que φ ?, donde φ es una función proposicional que describe un logro o situación deseada (9). Todo C-Problema, en cambio, obedece a (o puede ser transformado en) formas generales del tipo siguiente:
_________________________________________________________________
(8) De lo contrario no serían problemas. Una pregunta como, por ejemplo, ¿cómo te llamas? no es un
problema, porque la respuesta se halla directa y unívocamente entre los mapas representacionales del
interrogado, suponiendo que no sea amnésico. Lo mismo sucede cuando ya de antemano, por una
experiencia previa, conocemos el problema, en cuyo caso éste deja de ser tal porque o bien poseemos unmapa mental de su planteamiento y de su solución o bien tenemos un entrenamiento tal que nos permite elaborar una respuesta inmediata (como podría ser el caso del problema nº 1 para un contador o un matemático). Por eso, también, hablamos de problemas ‘difíciles’ y ‘fáciles’, en la medida en que su planteamiento se relacione con nuestros mapas representacionales preexistentes.
(9) Técnicamente, se trata de determinar el valor semántico, la interpretación o el modelo de la función P dentro de la expresión Pψ = φ, donde ψ es la descripción de una situación deficitaria concreta, φ es la  ¿qué (o cómo) es x ? (donde x es un individuo o entidad)  ¿cuál(es) x satisface(n) el conjunto de propiedades F ¿Por qué q? (donde q es una proposición que describe un evento o una relación entre eventos)
¿En qué medida es verdadero q?
¿Qué relaciones vinculan a p y q ? (donde p es otra proposición que también describe un evento o una relación entre eventos)
     Resumiendo, las diferencias principales entre C-Problemas y P-Problemas están, por un lado, en que los primeros exigen respuestas descriptivas o explicativas, mientras que los segundos exigen respuestas prescriptivas. Por otro lado, los primeros tienen una función general básica, mientras que los segundos tienen una función aplicativa. Y, finalmente, hay típicas diferencias en su forma lógico-lingüística.
     Sin embargo, lo más importante aquí no es el asunto de las diferencias entre uno y otro tipo de problemas. Hemos reseñado tales diferencias sólo con el propósito de ahondar en el sentido del término y, por esa vía, discutir un concepto unificado que refleje una profunda comprensión de la idea. Estamos ahora en capacidad de advertir las sustanciales coincidencias entre todas las defini-ciones ofrecidas arriba (al comienzo de esta Lectura Básica), así como de identificar los distintos puntos de vista que promueven las aparentes divergencias. En particular parece ser la definición de Ernst Mach la que mejor recoge las observaciones hasta aquí expuestas: “Problema es el desacuerdo entre los pensamientos y los hechos o el desacuerdo de los pensamientos entre sí”.
     Lo que queda de aquí en adelante es llevar al terreno de la investigación el término “problema”, tal como ha sido tratado antes. Para ello, la clave podría ser la consideración de las propiedades de Sistematización, Socialización y Fundamentación Teórica, que, como quedó dicho antes, marcan las diferencias entre el conocimiento ordinario y el científico. Según esto, por ejemplo, las muestras 1-6 de arriba, aun cuando puedan responder a la propiedad de sistematización, no responden en cambio a la de socialización, básicamente porque las posibles respuestas no están en función de las demandas de conocimiento de la sociedad sino en función de las necesidades de recreación o escolarización de algunos grupos o individuos (de hecho, la ‘ciencia normal’ o la capacidad de conocimientos de la actual sociedad ya dispone sobradamente de esas respuestas y, por lo tanto, no son problemas para ella sino para algunos individuos). Son esas propiedades de sistematización, socialización y funda-mentación teórica las que permiten descartar las muestras 7, 8 y 9, del grupo siguiente, por oposición a las muestras 10, 11 y 12, que sí podrían, eventualmente, representar problemas de investigación.
7. ¿Quiénes son los banqueros y políticos prófugos de la justicia venezolana?
8. ¿Cuál fue el partido de gobierno venezolano con mayor cantidad de asesinatos
políticos?
9. ¿Cómo harán nuestros hijos para comprarse un apartamento?
10. ¿Cuáles son los efectos del partidismo, nepotismo y amiguismo en la conducción de
una organización?
11. ¿Qué tipo de estudiantes resultan más desfavorecidos con las llamadas “pruebas
objetivas”?
12. ¿Cómo lograr la preservación de los pequeños cultivos en temporadas de lluvia?
descripción de una situación deseada concreta y P es la función pragmática, correspondiente a un algoritmo
o a un heurismo que, aplicado sobre , permite obtener .
DESCARGA DOCUMENTO

LA VISION DE LO REAL, LA REALIDAD, EL REALISMO EL IMAGINARIO


LA  VISIÓN DE LO REAL, LA REALIDAD, EL REALISMO, EL IMAGINARIO
“La verdad no es manifiesta, ni es claramente visible para
 todos los que desean ardientemente verla,
sino que es difícil llegar a ella”
 Popper. Conjeturas y refutaciones) .


Carlos Fuentes afirma:
No hay una construcción lógica de la verdadera realidad, tal como se presenta en la vida. Por el contrario, es ilógica y solo un esfuerzo intelectual, lógico, le da a esa realidad una semblanza comprensible. La vida cotidiana no está ordenada lógica ni intelectualmente… ( Fuentes Carlos en conversación con Enmanuel Carballo, 1986).
           Entonces, ¿La realidad es una construcción de la mente? De ser así, ¿la realidad comprende los aspectos objetivos y subjetivos manifiestos en la actividad humana?
Intentar definir la realidad y contrastarla con lo real es una exigencia epistemológica  y ontológica que escapa al propósito de este trabajo, de manera que más que entrar en la discusión planteada al respecto, haremos un intento por captar de qué trata el asunto; de forma que luego podamos abordar el tema de la realidad nacional, latinoamericana y mundial bajo el criterio compartido de, a qué efectivamente nos referimos cuando tratamos el tema de la realidad social.
Expresa el Maestro Ugas,(2007) que una manera de aprehender, la realidad consiste en mirar la diversidad, captar las particularidades y su totalidad hasta que ese algo tenga sentido.  Veamos un ejemplo:  ¿Qué ves en cada caso?





                                                                                                                     
Fig.1.Imagenes perceptivas..Tomado de personal.us.es/jcordero/PERCEPCION/ y El Cedazo.com

            ¿Lo observado corresponde a la realidad? Cuando respondiste  esta interrogante ¿La experiencia condicionó parcialmente tu percepción? ¿Tiene sentido lo que ves?
Intentemos establecer relación entre realidad y su percepción
En primer lugar, aceptemos que la percepción de la realidad ocurre a través de los sentidos; de manera que cuando se aprehende mediante una imagen visual, el escenario, en principio tridimensional, por efecto de esta acción se convierte en bidimensional y esto es posible porque  es a partir de estos estímulos  captados por los sentidos, cuando el hombre descubre, organiza y recrea la realidad, adquiriendo conciencia de ella por este hecho perceptivo.
Además, ese sujeto, en función de su experiencia asignaría diferentes significados a una imagen, debido a que ella constituye un referente de la realidad; independientemente de cómo intente interpretarla.
 Se explica así
En un determinado contexto toda imagen tiene, al menos, dos componentes: la realidad que reproduce y el significado de esa realidad representada, según la experiencia del observador. Suarez Fernández (2002) del Departamento de Educación Plástica y visual “Barajas”, en Madrid, ilustra esta afirmación así:

.. hay imágenes que tienen un poder simbólico tan grande que se las asocia con su referente más inmediato.(negrillas propias del texto original) Al observar la cruz gamada, la mayoría de las personas del mundo occidental no pueden dejar de identificarla con el nazismo. Pero se da la circunstancia de que esa cruz, en la tradición sumeria y arcadia, tenía un significado opuesto al de persecución y exterminio con el que la asocia cualquier europeo. Era el símbolo de la vida. Quien al observar estas imágenes les haya atribuido su significado original, necesariamente tenía que conocer previamente datos sobre la cultura sumeria. En resumen, la imagen no puede producir mensajes universales que puedan ser interpretados por todas las sociedades de la misma manera. (p.1)
Seguidamente se ilustra (Ver fig.2.p.)

Cruz gamada: signo antropológico             signo ideológico                svástica sinistrógira


 
                                                         

Fig.1 Simbolo de destrucción”nazismo o muerte”        Simbolo de espiritualidad
Fuente: http://www.falundafa.org  (2010)  
                                                
 La svástica de los nazis, la svástica sinistrógira, representa al éxito súbito seguido de la destrucción, mientras que la svástica dextrógira, es decir la svástica en sentido inverso, atrae a la espiritualidad y la iluminación interior.  La cruz sería la realidad reproducida, mientras que “vida” o “nazismo y muerte” sería su significado, en función del contexto en el que se analiza. Una de las más antiguas esvásticas conocidas fue dibujada en una cueva paleolítica hace por lo menos 10,000 años. .(Suarez 2000)
la svástica LEVOGIRA








           Fig.2         svástica levógira en un templo budista coreano.  Publicado por @solitalo en Budismo, Cultura Celta,Simbología, Solange Marín


                              
            Otro, ejemplo de  la relación entre imagen y realidad  se muestra en  el cuadro de Magritte: Ceci “n´est pas une pipe” (Esto no es una pipa) (Ver fig.3 p) según el artista lo que el cuadro muestra no es un objeto, sino  su representación. Pero además como diría Foucault a propósito de esta pintura Magritte ha puesto en crisis uno de los principios básicos de la pintura occidental: "la equivalencia entre el hecho de la semejanza y la afirmación de un ligamen representativo". (Modernismo)


 

 
,
Fig-3 Esto no es una pipa

Fig 3. Margritte Ceci,

Entonces lo que muestra Margritte como significante es que la pipa no es real, es solo su representación. Se deriva  de allí, una reflexión respecto a que, para el hombre la aprehensión de una  imagen implica  distintos procesos: percepción, pensamiento, y memoria   lo cual significa  seleccionar la realidad; analizar  los elementos que la configuran y su organización para representarla. Esto explica que al observar el mundo exterior mediante los sentidos unido a nuestra experiencia personal se hace presente la subjetividad generada por nuestra mente.
Una visión rasante de cómo fue tratado este asunto de lo real y la realidad por algunos pensadores cuyos argumentos fueron recogidos en historia de la filosofía, muestra lo siguiente:

En el Renacimiento, la humanidad modificó el concepto de realidad y lo real se asumió como algo absoluto. De este modo en ocasiones, se confundió con cosmovisiones  (“Weltanschuauungen”). Regidos por la línea de pensamiento positivista  insistieron que “para hacer la demostración de que algo es real, requiere de instrumental y estudios apropiados” ( Zubiri,X.1989).


Según Kant, (1724-1804) se logra adquirir una idea justa de lo que es la realidad, solo relacionándola con la experiencia. Lo dado es real, en el marco de la experiencia sensible y por eso “lo que concuerda con las condiciones materiales de la experiencia (de la sensación) es real.”.
 En este orden de idea, expone Kant que el conocimiento de la realidad de las cosas exige una percepción del objeto cuya existencia quiera conocerse; y agrega  que es necesario que el objeto concuerde con una percepción real, según las analogías de la experiencia; aquellas que manifiestan el enlace real en la experiencia posible. “la realidad es una consecuencia de la actividad del sujeto”.
 El idealismo considera que en el acto de conocimiento el sujeto que conoce influye en la realidad conocida,  por cuanto la mente está sometida a unos procesos o mecanismos que determinan y construyen la realidad del objeto conocido. Kant creyó que la mente impone a la realidad conocida características que son consecuencia de la propia naturaleza de la mente (el tiempo y el espacio, por ejemplo).
       También utilizó la expresión "idealismo trascendental" para designar su propia filosofía. Esta doctrina afirma  que el conocimiento humano sólo puede referirse a los
fenómenos  y no a las cosas en sí mismas, ni a las supuestas realidades trascendentes o metafísicas. Esta tesis implica, que en la experiencia de conocimiento, el psiquismo humano influye en el objeto conocido. E igualmente se refiere a los límites del conocimiento humano.
 En su análisis del  tema Kant estudió facultades cognoscitivas de la persona, con  intención de dilucidar lo que depende de la experiencia y lo que deriva del propio dinamismo y estructura del psiquismo. En tal sentido, reconoce el filósofo la sensibilidad o capacidad para tener sensaciones, el entendimiento o capacidad para disponer de conceptos y construir juicios o proposiciones y la razón o capacidad para argumentar, como las facultades cognoscitivas  que la persona posee. En cada una de ellas encontró  una dimensión empírica, consecuencia del trato que el sujeto tiene con el mundo, una dimensión a priori,  en este sentido anterior a la experiencia  que es lo que el sujeto aporta o pone en el conocimiento. (  Echegoyen Olleta. J. 2008)
Asumimos de lo expuesto que, la idea acerca de lo real  tiende a equiparar la realidad con lo que trasciende de la experiencia.
También  Husserl  ( 1859-1938) en el “Mundo de la Vida” expuso:
 El mundo de la vida es aquél, en que lo esencial no viene dado de las  relaciones exteriores causales que se dan entre los objetos, sino por la significatividad humana que conforma nuestro primer contacto con la realidad- (p.1)

Ello significa que ese análisis comienza con la conciencia de cada sujeto en interrelación con otros yo.
Este mundo es ignorado por el positivismo, según afirma Husserl, porque es más importante ver la persona como objeto, que ser sometido a la manipulación. Un ejemplo, la tecnología generó una alienación social  nueva que permitió  la desestructuración del mundo de vida tradicional  y la reestructuración del mundo de vida de la población joven, que asumió tales patrones culturales como algo normal. Entonces, la realidad virtual permite que el sujeto se introduzca en ese mundo imaginario que se le ofrece como una simulación de la realidad.
En concordancia con lo expuesto se entiende que lo existente es lo real y la forma individual como el sujeto la percibe es la realidad; entonces la subjetividad está presente. En el pensamiento Hegeliano, lo real y la realidad se trasmutan. (Diccionario de Filosofia.Infoabe.com)
En el mismo orden de ideas, refiriéndose a la realidad, Ludwing Wittgeinstein, (1889-1951) expuso que: la concepción de la realidad consiste en “la totalidad de hechos posibles y expresables mediante el conjunto de proposiciones con sentido, tanto las verdaderas como falsas”.
También en su filosofía expone que hay  un conjunto de “cosas” de las que se puede hablar y un conjunto de “cosas” de las que no se puede hablar: Respecto a esta última señala la estructura lógica del mundo y del sujeto y parte de los objetos tradicionales de la metafísica, los valores morales, los estéticos, y lo místico, Dios. Y argumenta que si se intentan expresar estos objetos mediante el lenguaje, se obtienen proposiciones sin sentido.
En relación con el conjunto de cosas de las que se puede hablar: su límite coincide con el límite del lenguaje;
ü   La Realidad (Wirklichkeit): es el ámbito de lo que se puede hablar, el conjunto de hechos posibles a los que corresponden el conjunto de proposiciones con sentido; está formada por el conjunto de cosas existentes más el conjunto de cosas inexistentes pero posibles; 
ü  El Mundo (Welt): es una parte de la realidad; el conjunto de cosas existentes, la realidad actual; le corresponde el conjunto de proposiciones elementales verdaderas. Wittgenstein llama “mundo” al conjunto de hechos que acaecen;
ü  Los Hechos: son realidades complejas y a ellos se refieren las proposiciones complejas; constan de:
ü   Los Estados de cosas o hechos atómicos: son los acontecimientos que ya no pueden dividirse en otros más simples, aunque en un cierto sentido se puede decir que poseen una estructura pues constan de objetos y de relaciones entre ellos; se expresan mediante las proposiciones atómicas;
ü  Los objetos: son los componentes últimos de la realidad, son objetos empíricos, el lenguaje los expresa mediante los nombres. Es todo aquello susceptible de ser percibido. Tienen una naturaleza lógica determinada por sus propiedades internas. Por consiguiente la forma lógica de una proposición (el sentido presente en ella) no establece su verdad, establece la posibilidad de su verdad.
Como ejemplo, en el cuadro citado supra la proposición “esto no es una pipa” tiene sentido, no es absurda, y por eso puede ser verdadera; para que de hecho sea verdadera es necesario, además, que realmente la pipa no esté inserta en el cuadro (que realmente se dé el hecho al que se refiere la proposición).
Siguiendo anotaciones que Wittgenstein hizo en 1915 en su “Diario Filosófico” y en las que presenta como ejemplos de objetos libros, relojes,  y mesas, algunos autores consideran que en realidad Wittgenstein no se está refiriendo a nada misterioso: objeto es todo aquello a lo que se pueda referir un nombre.).  (Tomado de Diccionario de Filosofía Contemporánea. Infobae.com. 2009).

Mientras que, para Lacan, (1901-1981) la realidad tiene un componente de objetividad, por cuanto está limitada a los medios de observación que tenga el sujeto. En el sentido que le da Lacan, la realidad es un concepto cambiable, inestable, debido a que aquellos hechos que se dieron como realidad en un momento luego  podrán ser considerados como errados en el futuro. Esto es, lo que ahora es considerado verdadero para esta sociedad, puede ser negado en el devenir del tiempo.
La investigación documentada demuestra que la realidad estaría imbricada a la naturaleza de la conciencia humana y por ende, no existe realidad verdadera única, para efectos de conocimiento.
Tales estudios derivados de la Física parecieran demostrar ciertas limitaciones del enfoque científico al analizar las bases históricas, filosóficas, y culturales del concepto tradicional de la realidad y su aplicación en las ciencias humanísticas y así como las aéreas que pertenecen al campo de la conciencia.
Según Popper (1994) La realidad es “todo lo que existe de un modo más preciso, el término incluye todo lo que es, sea o no perceptible, accesible, entendible por la ciencia y la filosofía”.
Para Morín (1999), la realidad es el producto de la traducción que hacen de ella la teoría y las ideas. Por ende la realidad no es otra cosa que nuestra idea y consiste en una percepción. Es compleja en sí misma, pero el pensamiento sobre ella no puede ser complejo, en la medida como procure simplificar lo real.
Ugas (2007) por su parte afirma que “Mirar de otra manera es tener una nueva visión o concepción de lo real” y argumenta que mirar la realidad desde distintos ángulos es captar particularidades y totalizaciones para reconocer los límites del todo. En ese proceso se involucra el factor educación que sería el acicate para  captar las diferencias que permitan ver lo que antes no se habría visto, generando entonces, un contacto creativo con la realidad.
Prescindimos aquí de la dimensión de la pertinencia del término realidad y lo real y de la controversia filosófica que pudiera derivar de cómo hemos definido el término. Para efectos de este estudio, aceptamos como realidad la construcción individual de la  interpretación de un evento, según la experiencia de cada persona, su conocimiento, su lugar en el mundo y el alcance de su investigación. De consiguiente se acepta que existen “n   ” realidades, las cuales generan la existencia de la humanidad. Ello nos permite entrever que de la existencia de ciertos códigos o herramientas de poder, se construyeron paradigmas que en ocasiones truncaron la creatividad, el desarrollo personal, la identidad y mostraron estilos de vida fuera del pensamiento colectivo como afirma Hilda. W (2008) porque la realidad no es igual para todos, aun cuando sea construida entre todos. De allí que, cabría preguntarse ¿requiere  cada persona, un cierto nivel de comprensión del contexto?
Si la respuesta fuera afirmativa, habría que adentrarse un poco en los nuevos y diferentes paradigmas que rigen la sociedad actual, que parecieran conducir a situaciones extremas en términos económicos, sociales, ambientales y en general de conformación de los grupos sociales. Uno que muestra lo insostenible de la desigualdad social  y la forma como lo abordamos y otro la visión de bienestar, como resultado de eliminación del exceso de trabajo y del esfuerzo personal. Por ende, la mediatización como estrategia de control social, político y económico “restringe el desarrollo de capacidades individuales y colectivas para reconocer que de manera autónoma y objetiva los procesos inciden sobre la realidad”(Medina, p.1)
Al respecto, se aprecia pertinente citar la reflexión que hiciera Medina Sansón, profesor de la Universidad Autónoma de México, refiriéndose a la realidad y su comprensión; en un ensayo titulado “La Realidad: Una agenda de interrogantes relevantes en torno a su visión y construcción en la sociedad contemporánea” publicado en la Revista Theomay/Theomay journal  Estudios sobre sociedad y desarrollo N° 21.Mexico.( Primer semestre 2010)cuya lectura completa recomendamos,
  Expone:

Es difícil concebir la transformación de la realidad alcanzable por el ser humano separada de todo el conjunto de acciones y relaciones involucradas en su comprensión.
Es posible y necesario trascender de la interpretación de la realidad hacia su comprensión (comprensión de la realidad como objetivación de su interpretación a través de la acción). Lo anterior se justifica plenamente al observar la globalización de la violencia, el daño al ambiente, la desigualdad social, la derivada y creciente incertidumbre acerca de la continuidad de la vida humana.(p.1)

 Y agrega:                                                                         

La perspectiva de la realidad, la inclusión individual y colectiva en ella; su transformación hacia escenarios más alentadores es motivo de consideración no sólo vigente, sino cada vez más urgente y trascendental.(Medina Sanson,2010).


Finalmente y de acuerdo con Medina, en este libro la misión se centra en intentar comprender la realidad social, lo cual implicaría, describirla para conocer lo esencial y avanzar hacia un replanteamiento de  ella para  intentar transformarla en beneficio propio y colectivo.
Esta visión social referente a la realidad también impactó las artes y ese movimiento se identificó como Realismo, sobre el cual haremos seguidamente una rápida revisión.
2. El Realismo

         Un breve comentario respecto a lo que se conoce como realismo servirá de guía para que los interesados profundicen el tema yendo a las fuentes especializadas en cada una de las visiones existentes al respecto: realismo social, mágico, filosófico, político, pictórico, literario y materialista.
Aun cuando fijar fechas precisas, respecto al surgimiento y desaparición de la vigencia de una corriente de pensamiento, según los historiadores, es un problema, correremos el riesgo de ubicar este periodo del realismo  en Europa, alrededor de 1840 y estuvo vigente más o menos 50 años cuando aparece en 1890 el naturalismo.
En efecto, a mediados de 1800, surge en Europa, la corriente realista, como una postura frente a la idealización y el romanticismo. Es cuando se impone el espíritu de observación para describir  la realidad, mediante el reflejo objetivo y  más despersonalizado posible de las situaciones de la vida cotidiana. Para algunos, el realismo fue también una reacción contra el fracaso de las revoluciones de 1848, en donde habrían fracasado las  ideas democráticas y de libertad.
En este lapso de tiempo, el arte occidental inicia un nuevo rumbo como un propósito del artista que quiere dar testimonio directo, inmediato, del mundo en que vive.
Filosóficamente, el realismo es considerado como  la afirmación de la realidad que existe por sí misma.  
De otro lado, si por realismo entendemos el "dar importancia a la realidad objetiva",  entonces desde el punto de vista literario, el concepto podría ser aplicado a obras anteriores al S. XIX,  tales como el Poema de Mío Cid, o El Quijote, por citar algunas que podrían ser consideradas "realistas". Según este punto de vista, el realismo sería una técnica literaria, pictórica, escultórica e, incluso, musical, orientado  dicho movimiento a describir de forma real los problemas sociales. Los especialistas señalan Tres vertientes literarias innovadoras: 1.1mágico-mítico,1.2. real maravilloso y1.3. fantástico,
1.1.        Los literatos reconocidos como realistas mágicos, fueron aquellos que  lograron la apropiación de lo imaginario como esencia de lo real, y de explorar  las posibilidades lingüísticas para expresarlo. Cuando en Latinoamérica se difundió esta técnica, se  conocería como la "nueva" novela latinoamericana y se destacan diversos autores en este género .
1.1.1.         El  Realismo Social, en la pintura venezolana estuvo representada por Héctor Poleo, César Rengifo, Gabriel Bracho y Pedro León Castro, Braulio Salazar, Francisco Narváez, Armando Barrios, Juan Vicente Fabbiani y, de manera ocasional, Rafael Ramón González.
Ell realismo y el naturalismo europeo impactan el regionalismo patrio, como puede apreciarse en la obra narrativa de autores como Mario Vargas Llosa con La Ciudad de los Perros (1963) y La Casa Verde (1984); La fiesta del Chivo (2000)  Julio Cortázar con Rayuela (1963)y Carlos Fuentes con  La muerte de Artemio Cruz (1962); Gabriel García Márquez con Cien años de soledad (1968).
            En Venezuela Gil Fortoul,con Julián,(1888) Idilio y Pasiones,(1892) La Infancia de mi Musa (1880), Recuerdos de París (1887), Filosofía Constitucional (1890), El Humo de Mi Pipa,(1891) El Hombre y la Historia(1896); Gonzalo Picón Febres, El Sargento Felipe(1899) Manuel Vicente Romero y su Peonia (1890) y Miguel Eduardo Pardo con Todo un pueblo (1899) Es importante mencionar a Arturo Uslar Pietri, con Las lanzas Coloradas, (1931),; a Enrique Bernardo Núñez, quien publicó su primera novela: Sol interior en (1918)  a la que siguió,  dos años más tarde: Después de Ayacucho.
  Julio Garmendia, fue reconocido como introductor del realismo fantástico en la ficción hispanoamericana a través de su primer libro de cuentos, La tienda de muñecos (1927). La tuna de oro (1951) y La hoja que no había caído en su otoño (1979), reaccionó contra todas las formas monótonas y documentalistas de la ficción del modernismo y criollismo. También elaboró estudios críticos respecto a su escritura, concentrados en Opiniones para después de la muerte (1984) y La ventana encantada (1986).   a Antonio Arráez, con Puros hombres, (1938)donde  trata la vida carcelaria venezolana, parte de su experiencia personal de siete años en la Rotunda, a Ramón Díaz Sánchez, y Mene (1936) a Guillermo Meneses con La Balandra Isabel llego esta tarde, Cantos de Negros y La Nación (1934), estas publicaciones agrupadas bajo el titulo Tres Cuentos Venezolanos. Asimismo, Miguel Otero Silva. Casas Muertas (1954).
 Del grupo "Contrapunto", entre 1946 y 1949, surgen narradores destacados : Andrés Mariño Palacio, Al límite del hastío (1946) cuyas creaciones se orientan a cambiar la narrativa y alejarla del costumbrismo, del criollismo, de la temática rural, del modo de contar lineal. Más tarde, aparece Salvador Garmendia, quien desarrolla su temática hasta el hiperrealismo  donde aborda el espacio fantástico.
1.1.2.          También dentro del género se citan Manuel Díaz Rodríguez. Ídolos Rotos (1901)  y su sátira política y social de la Sociedad que participaba.  Miguel Otero Silva, Fundador del diario El nacional, se vale de una visión aguda y crítica para abordar la realidad del país a través de sus obras. Casas Muertas( 1955)  y Cuando quiero llorar no lloro.(1970) José Rafael Pocaterra, en La casa de los Ávila (1946) refleja la decadencia y descomposición social y política de la realidad nacional y su  política feminista; su obra ha sido enmarcada dentro del realismo. Rómulo Gallegos, publicó diez novelas ambientadas en distintos escenarios de la región venezolana, cuyos argumentos constaban de un profundo realismo social. Luego de Reinaldo Solar (1920), siguieron La trepadora (1925), Doña Bárbara (1929), Cantaclaro (1934), Canaima (1935), Pobre Negro (1937), El forastero (1942), Sobre la misma tierra (1943), La brizna de paja en el viento (1952) y Tierra bajo los pies (1971)
         A propósito de la incidencia del género en la novelística venezolana se estima útil la explicación que diera al respecto Josefina Berrizbeitia profesora titular del Departamento de Lengua y Literatura de la Universidad Simón Bolívar, Caracas. (1)quien expuso:

Realismo, naturalismo, decadencia no son sino algunas de las denominaciones con las que la crítica ha intentado categorizar la diversidad de la novela de finales de siglo XIX. Deslindar las épocas, las escuelas o las tendencias literarias, ha constituido buena parte de la estrategia clasificadora del proyecto crítico tradicional. Sin embargo, el impulso detrás de la estrategia historiográfica de la periodización se estrella con un fenómeno estético-cultural como éste cuya complejidad requiere otra forma de acercamiento crítico. En este sentido debe entenderse que las categorías estético-literarias bajo estudio son esquemas provenientes de realidades culturales distintas y exigen, por lo tanto, una relectura desde la óptica de las motivaciones particulares del escritor hispanoamericano de la época. La adaptación que se realiza en Venezuela, por ejemplo, de algunos de los rasgos inherentes a dichos esquemas se hace con propósitos específicos que poco tienen que ver con lo que podía estar impulsando a los escritores europeos en su práctica con estos mismos códigos. Ya en el momento de escoger ciertos autores europeos y ciertos aspectos de sus obras en vez de otros, los novelistas de la época están proponiendo una lectura de este panorama que responde a perspectivas ideológicas y estéticas particulares.
Todo un trabajo de selección e interpretación acompaña esta labor, y resulta en la singular versión que ofrecen las novelas del contexto discursivo europeo de fin de siglo.(p.12).

También habría que mencionar las artes plásticas ya que en esta época estuvieron imbricadas en el contexto cultural general.
Esta relación surge a mediados del S.XIX.  y como en la literatura se interesa por la realidad. Basados en el proceso social de la industrialización y las consecuencias de la superpoblación de la clase obrera en las ciudades, los artistas toman conciencia de los problemas sociales como el trabajo de niños y mujeres, los horarios excesivos, las viviendas insalubres y consideran que deben denunciar estas situaciones a través de su arte.(ver cuadro1)
El vagón de tercera clase. Honoré Daumier (1808-1879) reivindica de forma crítica, la dura vida de las clases populares en las grandes ciudades. “La ternura que despiertan los personajes en el espectador contrasta con la sofisticación industrial del tren”.(Tomado de artespaña.com.julio 2010)
          
  El  Realismo Social en la pintura venezolana
La Escuela de Artes Plásticas y la inauguración del Museo de Bellas Artes en 1938 fueron los promotores de nuevos estilos y de polémicas teóricas que dieron lugar a dos tendencias el “realismo social” influenciado por el muralismo mexicano revolucionario y por los “parisinos” o “cosmopolitas”, por lo que le otorgaron a la figura humana papel protagónico de su drama social. La influencia más importante que actuó por entonces sobre la pintura venezolana fue la del muralismo mexicano, con su exaltación nacionalista y su mensaje revolucionario. Pero esta influencia fue recibida y asimilada  sin entusiasmo por los pintores paisajistas que enseñaban en la Escuela de Artes Plásticas  y las nuevas generaciones que, estudiaban en este mismo centro, se habían inclinado por  el arte europeo, planteándose por primera vez el reto de asumir las vanguardias.
Sin embargo, el realismo social  fue representado por individualidades como Héctor Poleo, César Rengifo, Gabriel Bracho y Pedro León Castro, cuya obra estuvo sustentada en los conflictos políticos de la época, En su obra, coinciden en privilegiar la figura humana, apelando en algunos casos a la anécdota o al tema social, pintores como Braulio Salazar, Francisco Narváez, Armando Barrios, Juan Vicente Fabbiani y, de manera ocasional, Rafael Ramón González. Seguidamente se muestran dos representaciones de obras incluidas el realismo social.(Ver fig.2 )





                                               REALISMO SOCIAL


En el Salón de Sesiones del Consejo Universitario se encuentra una pintura mural al fresco del artista Pedro León Castro titulada “Fechas Magnas de la Universidad”. León Castro se inspiró en un documento de 1827 firmado por Simón Bolívar que trataba de la “Derogación de las antiguas constituciones universitarias” para realizar esta obra [1].
En ella, están representados varios símbolos y etapas de la Universidad y su historia: a la izquierda, la Universidad de la época colonial; a la derecha, la Universidad moderna, y en la parte superior los símbolos de la Ciencia, la Técnica y las Humanidades.( Tomado de p://patrimoniocuc.wordpress.com/2010/04/02/obras-de-arte-edificio-del-rectorado-iii-fech.) ( Julio 2010)

Una vez más, plasmamos la voz de los expertos en el área para resumir el relato.
Los postulados del realismo pueden resumirse en los siguientes puntos: retorno a la figura humana como eje principal de la composición; disminución del papel protagónico del paisaje en beneficio de la anécdota o del tema de contenido social o político; simbolismo de la representación; empleo de técnicas pictóricas derivadas del realismo mexicano, con predominio de la composición estática; carácter escénico del motivo empleando una o varias figuras, generalmente en primer término; recurrencia a temas históricos o políticos y escaso interés en el tratamiento de la luz o en el uso de una gama de colores claros en función de la observación del natural; temas literarios o imaginativos; énfasis en lo gestual y en el dinamismo de las masas, como en el caso de Gabriel Bracho. Pero los integrantes del realismo social difieren mucho entre sí, en sus estilos y visiones, para que puedan tomarse al pie de la letra, como denominador común, las características enunciadas arriba, dependiendo su aplicación del análisis de cada caso en particular .El realismo social, la oposición al paisaje tradicional.( Tomado de vereda.saber.ula.ve/mamja/publicaciones/catacol/catindi.htm).

El Imaginario.
«se debe actuar de
modo que la memoria colectiva sirva a la liberación, y no a la servidumbre de
los hombres.» (Le Goff, 1991p.183)
“Quién sabe si tal o cual modo errático de existencia no es la profecía
del hombre futuro? ¿Quién sabe si cierto grado de patología individual no es
la condición del cambio social, en la medida en que ésta patología saca a luz
las esclerosis de las instituciones muertas?. Para decirlo de manera más
paradójica, ¿Quién sabe si la enfermedad es al mismo tiempo terapéutica?”
(Ricoeur, 1986.p.236).

¿Cuáles son los conceptos más conocidos sobre el tema? Habría que comenzar citando a Le Goff (ob.cit) quien menciona  a distintos autores que se pronunciaron respecto al término y  a las raíces en las Ciencias Sociales. De consiguiente escribe:

La introducción del término imaginario en las Ciencias Sociales se atribuye, a Jacques Lacan (Rome Report, 1953) quien distinguía tres niveles fundamentales en la mente humana: imaginario, simbólico, y real. (. Dávila, 1992)  Sin embargo, en nuestra opinión debemos tener en cuenta que el imaginario como concepto se nutrió de diversos enfoques; por eso tiene un sentido polisémico. Durante mucho tiempo se confundió imaginario con ficciones. A partir del trabajo de Gilbert Durand (1960) Las Estructuras Antropológicas de lo imaginario, el término imaginario representa, mucho más ampliamente, el conjunto de imágenes mentales y visuales, organizadas por un individuo, una sociedad, una comunidad, un pueblo; todos expresamos simbólicamente nuestros valores existenciales.  
El concepto de imaginario tendríamos que decantarlo del análisis de la memoria (Halbwchs, 1994), de la memoria colectiva (Bloch, 1994), del utillaje mental (Febvre, 1993), de las formas simbólicas (Cassirer, 1972), y sus respectivas memorias o mentalidades: la memoria religiosa, la memoria familiar, la memoria nacional, la memoria regional, la memoria de nuestros pueblos, la memoria de nuestros ritos y fiestas; en fin no puede abordarse en forma plana (Le Goff, J., Nora, P., 1980).

Fernand Braudel (1978) también se pregunta por la ambigüedad del término:

¿Psiquismo colectivo, tomas de conciencia, mentalidad o utillaje
mental?.
Un historiador, especialista en estos temas, Alphonse opina:
En ese sentido el estudio del imaginario está emparentado con la
mentalidad, con la historia lenta de nuestras sociedades; un imaginario no se  crea de la noche a la mañana:
(...) porque lo imaginario del hombre, es decir los mitos y símbolos,viven de manera autónoma, transindividual, desarrollándoseindependientemente de los proyectos y de las decisiones de los proyectos y de las decisiones de los hombres. (Gilbert, 2000. p.2).    


Respecto la complejidad del  tema es útil mencionar que este concepto se remonta a los predecesores, a tal efecto se menciona  el concepto de mentalidad primitiva en Lucien Levy Bruhl (1922); memoria en Maurice Halbwachs (1925); mentalidad infantil en Jean Piaget (1928); psicología social en Charles Blondel (1928).Y como afirma Gilbert (2000)”En ese sentido el estudio del imaginario está emparentado con la mentalidad, con la historia lenta de nuestras sociedades; un imaginario no se crea de la noche a la mañana.

Y explica su criterio de la siguiente manera:

 (...) porque lo imaginario del hombre, es decir los mitos y símbolos,        viven de manera autónoma, transindividual, desarrollándose
 independientemente de los proyectos y de las decisiones de los hombres. La Historia de los imaginarios es también la historia de la lentitud en la historia. Por eso los imaginarios son los últimos que cambian, están sembrados en nuestras costumbres, hábitos, tradiciones, en las comidas y bebidas, está en la vida y en la muerte, en el odio, y en el amor, en los tiempos catárticos (Vovelle, 1998): lo apolíneo y lo dionisiaco. . (Gilbert, 2000.p. 12).

 Antes, un intento de definición de imaginario social lo refiere el trabajo realizado por Barbieri (1997), quien, siguiendo a Castoriadis (1975) sobre la institución imaginaria de la sociedad, precisa que:

 Se denomina imaginario social a una mezcla de significaciones sociales con carácter imaginario cuya producción no se refiere a una o varias elaboraciones psíquicas individuales ni tampoco de grupos u organizaciones. Sino que son históricas, en consecuencia evolutivas y producen instituciones que pueden ser analizadas en función del contexto cultural de la época. Son imaginarias porque las significaciones no son reductibles a algo real o racional cualquiera. Y social porque se imponen a todos los miembros de la sociedad sin ser necesariamente conocidas como tales.(p.2)


 Por su parte, Colombo (1993) en su obra El imaginario social, (Montevideo, Edit. Nordam Comunidad.)  describe el imaginario social como "… un descentramiento del pensamiento moderno que anula la dicotomía esencialista entre lo real y lo imaginario para desplazar sus fronteras recíprocas al interior del espacio semántico de la realidad” (p.17)
 De otro lado, si empleamos el concepto del imaginario como una instancia crítica de reconocimiento de la irreductible dimensión histórica y social de las significaciones (su repetición y su variación), y como la posibilidad de la apertura de la clausura cognitiva de la sociedad, entonces el cambio social y político, tal y como enfatiza Castoriadis, proviene de una transformación en la estructura total de la sociedad, y no de la mera idiosincrasia creadora del individuo.
 Las idiosincrasias particulares existen en el magma que las creó; por tanto, si se puede pensar y actuar en busca de alternativas políticas, entonces no podemos soslayar que la mayor parte de los llamados cambios se producen en el seno de un sistema económico y político que continuamente se reproduce mediante estos supuestos cambios —o como ya sugirió Lampedusa, en un sistema en que todo cambia para que las cosas sigan siempre igual. La autonomía no significa, por tanto, la afirmación del proyecto individual, sino el darse cuenta de que tal proyecto individual es posible cuando, en primer lugar, empezamos a cuestionar las prácticas
sociales imperantes que lo niegan.(Tomado de Foro Interno. Arribas Cornelius S. Castoriadis y el imaginario político 2008, 8 )
        Los imaginarios sociales  conforman las representaciones colectivas que norman los sistemas de identificación y de integración  social. Tendríamos así que el orden social que se estableció en Europa a partir de la Segunda Guerra Mundial generó una serie de imaginarios sociales que permitieron la dominación pacifica en dos sistemas de orden social diferenciado, los países de sistema de democracia capitalista y los países del denominado socialismo real o capitalismo de Estado, o comunismo.
          El acceso a este campo se tiene siempre de forma indirecta y a través de una ambigüedad constitutiva: no lo podemos interpretar según la lógica de una racionalidad especifica, pues no se identifica con el discurso ideológico (ya que el saber del imaginario conoce su ser dependiente), ni con las racionalidades ((tradicional) ni con el deseo (Foucault), y sin embargo está presente en los grandes discursos científicos, políticos, morales o religiosos como el elemento decisivo que impulsa a la acción. Tiene que ver con 1os meta relatos, con las mitologías y las cosmologías, pero no se configura como arquetipo fundante sino como forma transitoria de expresión, como mecanisrno indirecto de reproducción social, como sustancia cultural histórica. Aparece como opuesto al concepto en tanto que noción vaga e imprecisa no susceptible de clarificación por la dialéctica de lo abstracto y lo concreto, de lo  ideal y lo material. (112 Papers 45, 1995 Juan-Luis Pintos de Cea-Naharro)
Las imágenes publicitarias revelan los imaginarios que utilizan, conscientemente o no, sus autores. Esos imaginarios son (arquetipos)) cuyo papel es fundamental en la vida social. Cada cultura tiene los suyos  conocidos como imaginarios dominantes-, pero existen también imaginarios que atraviesan las culturas. Esos imaginarios no son representaciones, sino en cierta forma esquemas de representación. Estructuran en cada instante la experiencia social y engendran tanto comportamientos como imágenes (reales)). Su realidad es la de principios de organización que no son menos reales que otros principios de organización social cuya entera y cabal realidad se evoca con complacencia. Por lo tanto, la Sociedad de
lo Imaginario -la de las imágenes y de los imaginarios- es la sociedad misma. Si seconcentra uno en el término de sociedad imaginaria, se ve muy pronto que esa sociedad no es irreal, sino que por el contrario forma un elemento constitutivo de la sociedad real. En efecto, entre los imaginarios y las imágenes sociales, es decir que están unidos ellos mismos a la representación de la sociedad y de lo social. Si puede haber un imaginario e imágenes de la mujer o de la ciudad, igualmente los hay del mundo social como tal, de la comunidad y de las comunidades particulares. Hay un imaginario de la Nación y hay también un imaginario e imágenes de otras naciones. Pero puede haber en un grupo, imaginarios más amplios, del tipo del imaginario de la Cristiandad o del imaginario de la Humanidad.
Basada en las explicaciones precedentes aceptamos como imaginario, la confluencia cultural que trasciende lo individual y configura  y conforma las representaciones colectivas que norman los sistemas de identificación y de integración  social.
Sin embargo mencionamos a manera de ejemplo, la opinión de Mora
El imaginario al igual que la mentalidad colectiva, no se impone ni se decreta sino que se instaura en el tiempo de larga duración. Pero los imaginarios tienen una debilidad, son frágiles. Recordemos que no son precisamente productos de La Razón. El líder político busca conectarse sentimentalmente con la masa a través de sus imaginarios, y es hándicap es puesto al servicio de su ideal.En Venezuela ha sido una constante, en el siglo XIX y el siglo XXI, en regímenes de facto o en democracia, en las izquierdas y en las derechas, en todos los sectores de la sociedad; Bolívar ha sido el comodín: lo fue para Guzmán Blanco, Juan Vicente Gómez, Pérez Jiménez; (Carlos Andrés Pérez, y estelarmente ha sido encarnado por Hugo Chávez Frías. Todo fue bautizado con el epónimo bolivariano, desde la patria hasta las caraotas, todo es bolivariano. Chávez ha devuelto a Bolívar a las masas, ha objetivado el símbolo. Mora, Pascual(1991)
            
Esta postura de Mora encuentra coincidencia con el planteamiento  que a tales efectos hace Cabrera, D. docente en Teoría de la Comunicación de la Universidad de Navarra (danhcab@yahoo.es) al referirse a la auto institución como imaginario moderno y admite que el concepto de imaginario conforma una categoría importante en la interpretación de la comunicación en la sociedad moderna, entendido como producción de creencias e imágenes colectivas, lo cual se trasmite mediante la comunicación pública y ello da lugar a la generación de identidades colectivas “ a la manera de verse, imaginarse y pensarse como”(p2). Tal hecho opina el autor y se comparte su visión, permite entender la cultura desde la reflexión de la identidad hasta la diversidad.
         La visión de Cabrera derivada y consistente con el concepto de Castoriadis y Maffesoli, apunta al principio de autonomía de la sociedad moderna, determinada por el concepto de libertad. Entonces la filosofía política genera los conceptos de ideología, conciencia y representación colectiva, que se insertan en la sociología como reflexión de la sociedad, como producto de las personas y dan cabida en este contexto al imaginario social. Dentro de esta red de incertidumbres referentes a la construcción social, en la modernidad se articulan como un cuerpo de situaciones problemáticas orientadas a las respuestas emanadas de la conciencia social, como institución humana. Entonces, la identidad colectiva se conforma como el conjunto de creencias compartidas por una sociedad que implican una visión de sí misma como “nosotros”, es decir, una auto representación de “nosotros mismos” como estos y no otros.
      Por ello se puede hablar de una “comunidad de los creyentes” que tienen una visión del mundo, una energía y unas imágenes en común. Es el “verse como” de Paul Ricoeur comentado por Sánchez Capdequí, o el “imaginarse como” de las “comunidades imaginadas” ( Anderson 1983)

Entonces, las significaciones sociales que constituyen la identidad colectiva son “significados aceptados e incuestionables” por una sociedad, más aún son la“matriz” de esos significados.Y como afirma Franco en su dialogo imaginario con Castoriadis :"Los colectivos toman lo que existe para crear formas nuevas, impredecibles; producen en un determinado momento una ruptura de la significaciones imaginarias para dar lugar a lo nuevo" (en Encuentro imaginario de Yago Franco y Cornelius Castoriadis 2002)

Referente a este tema son variados los aspectos a los cuales se refieren los filósofos, sociólogos, políticos, e historiadores entre otros. Tal complejidad la resume Hurtado Herrera, cuando parafraseando a Castoriadis acepta que intentar comprender los fenómenos sociales contemporáneos desde la teoría de los imaginarios, implicaría reconocer que la historia de la humanidad es la historia del imaginario humano y de sus obras

Según Baeza  Manuel (2000), los imaginarios sociales se “constituyen matrices de sentido existencial, como elementos coadyuvantes en la elaboración de sentidos subjetivos atribuidos al discurso, al pensamiento y a la acción social.”
También admite que estos imaginarios siempre son contextualizados, porque les es propia una historicidad que les caracteriza;  por consiguiente no son la suma de imaginarios individuales. Asimismo, para que sean imaginarios sociales es necesario el reconocimiento colectivo, de tal manera que "los imaginarios pasarían a ser sociales porque se producirían, en el marco de relaciones sociales, condiciones históricas y sociales favorables para que determinados imaginarios sean colectivizados, es decir instituidos socialmente" (Castoriadis citado por Baeza 2000.p.25).
Coincide con Baeza, Pintos, Juan Luis (2000) quien afirma que, además de conceptualizarse, estos imaginarios son esquemas construidos socialmente, que facilitan la posibilidad de percibir, explicar e intervenir lo que cada sistema social considera realidad, siguiendo los programas teóricos que la sustentan. Ya sean exclusivos, como los teológicos y filosóficos a los cuales corresponde una realidad única de la búsqueda de una sola verdad y/o los inclusivos a los cuales le corresponde más de una realidad. En estos últimos se ubica el constructivismo sistémico, el sociológico crítico. Se reconoce como imaginario radical, corresponde al imaginario individual, que dispone de significantes colectivamente disponibles, que le permiten hacer símbolos de sus imágenes. Estos son herramientas del lenguaje (Rorti.1996) que se expresan  mediante nuestra conciencia, cultura y forma de vida

el concepto de imaginario que propone Cornelius Castoriadis: «Hablamos de imaginario cuando queremos hablar de algo "inventado" –ya se trate de un "invento absoluto"("una historia inventada de cabo a rabo"), o de un deslizamiento o desplazamiento de sentido, en el que unos símbolos ya disponibles están investidos con otras significaciones que las suyas "normales o canónicas"» (2003: 219). Los jóvenes en sus diferentes formas de agrupación juvenil, desarrollan procesos de creación de nuevos estilos que podrían ubicarse, entre otros en la música, la moda, en las prácticas corpóreas, en estilos de vida acordes con sus procesos de creación también desarrollan procesos de desplazamiento de sentido al reciclar y mezclar estilos y estéticas juveniles preexistentes. "Lo esencial de la creación no es ‘descubrimiento’, sino constitución de lo nuevo; el arte no descubre, constituye; y la relación de lo que constituye con lo ‘real’, relación de verificación. Y, en el plano social, que es aquí nuestro interés central, la emergencia de nuevas instituciones y de nuevas formas de vivir, tampoco es un ‘descubrimiento’, es una constitución activa (Castoriadis 2003:231).


Pero, el planteamiento de imaginario que hace Ugas (2007, en su trabajo “La Educada Ignorancia. Un modo de ser del pensamiento”, coadyuva a la comprensión del  término como lo trataremos para efectos de este trabajo.
 A la letra dice:

El imaginario es la codificación que elaboran las sociedades para     nombrar una realidad; en esa medida el imaginario se constituye como elemento de cultura y matriz que ordena y expresa la memoria colectiva mediada por valoraciones ideológicas, auto-representaciones e imágenes identitarias. Esa codificación incorpora elementos del inconsciente cultural, entendido éste como un área de la memoria histórica que está entre el inconsciente colectivo y el patrón manifiesto de la cultura.(p.49)


         El maestro asume entonces que el imaginario trasciende lo personal y se inserta en la psiquis colectiva, lo cual conforma el pilar de sustentación de la conducta humana, que actúa por la fuerza de su herencia cultural: valores, normas.
Sugiero al lector, acceder a esta información esclarecida que ofrece el Maestro, en la obra citada; de momento tomamos sólo esta referencia que sintetiza el nódulo central de lo que para estos efectos es nuestro interés, determinar qué cosa puedo identificar como imaginario y poder seguir adelante en esta exploración partiendo de elementos que ayuden a la comprensión.


Todas las actividades humanas, incluidos el lenguaje verbal y los gestos, corresponden a un entorno mental colectivo. Dicho entorno determina las motivaciones, las elecciones y la forma de afrontar las consecuencias de nuestros actos.
Para entender las mentalidades colectivas hay que acudir a las fuentes históricas. El legado de las generaciones pasadas es tan importante como nuestras acciones presentes.

Componentes de las mentalidades colectivas

Las mentalidades colectivas están formadas por los siguientes componentes:
• El racional. Historia cultural e intelectual de las ideas, de la filosofía y de la exploración de la conciencia.
• El emotivo. Afectos e impulsos que nos mueven a actuar y a reaccionar.
• El imaginario. Representaciones mentales que configuran un mundo interior personal pero compartido por los miembros de un colectivo.
• El inconsciente. Aquellos procesos mentales que escapan a la conciencia.
• El conductual. Toda la actividad humana es observable según lo que se hace o se dice.

Fuente: Hiru.com

Rodríguez Dobles, Esteban DISCORDIAS TEÓRICAS DE LA HISTORIA DE MENTALIDADES COLECTIVAS. DISCUSIONES, APORTES, CONCEPTOS Y PROBLEMAS Reflexiones, vol. 84, núm. 1, 2005, pp. 7-20 Universidad de Costa Rica San José, Costa Rica

 Se trata deuna discusión sobre los aspectos    teóricos fundamentalesdela Historia de mentalidade  scolectivas, en donde se busca definir las diferencias entre esta rama y la Historia Cultural, así como delimitar algunos temas propios de cada una y susobjetosdeestudio. Seabordan deesta manera en forma temática los aportes de la psicología a la Historia, el problema de la muerte en la mentalidad humana, la importancia de las creencias religiosas en la vida cotidiana y con ello una crítica intrínseca a los conceptos religiosidad popular y religiosidad oficial. Palabrasclave: Mentalidadescolectivas, creencias, psicologiaeHistoria, inconsciente, inconscientecolectivo, psicogenético, sociogenético, imaginarios, cultura. Abstract It contains a discussion about some fundamental theory aspects of the History of collective mentalities, which search primarily to define the differences between it and the Cultural History, and so to delimitate someparticular themesand itsobject of study. Approaching in thisway, thecontributionsof thepsycholo- gy to History, theproblemof thedeath in human mentality, theimportanceof religious beliefs in everyday life, thus a critic of the concepts of popular religiosity and official religiosity. Keywords: Collective mentalities, beliefs, psychology and History, unconscious, collective unconscious, psychogenetic, sociogenetic, imaginaries, culture. Fecha de recepción: 30 de agosto 05 / Fecha de aceptación: 27 de octubre 05 Introducción En febrero del 2004 la emprendedora labor del Dr. José Daniel Gil y el equipo de la Maestría Aplicada en Historia de la Universidad Nacional hizo posible la realización de lo que parece ser la última edición del Congreso 1 Encuentros por * Escuela de Historia, Universidad de Costa Rica 1 Encuentros por la Historia 2004, Hotel Herradura, bajo la organización de la Maestría Aplicada en Historia de la Universidad Nacional. la Historia, la cual contó con la participación del destacadísimo historiador francés Michell Vovelle, una de las figuras más relevantes de la historiografía francesa de Annales y delaHistoria de mentalidades colectivas a nivel mundial. La oportunidad de compartir varios días con el historiador de la muerte, permitió que nos diéramos cuenta de qué tan cerca estaba él mismo de esta, con sus ya ocho décadas de existencia. Su visita representó una gran motivación para la redacción del presente artículo, porque nos hizo meditar acerca de que, pese a que existen de mentalidades colectivas, en la UCR al menos desdehaceunosnueveañosnadieinvestiga, escri- be o problematiza la susodicha rama histórica. Además, hay unaenormecarenciadeinformación actualizada y sintética, propiamente nacional, que discuta los aspectos teóricos y problemáticas de la Historia de mentalidades colectivas. Esto es especialmenteimportanteen el marco deun eventual cambio del plan de estudios de la Escuela de Historia de la Universidad de Costa Rica, ya que es necesario reconocer su importancia y los aportes de esta perspectiva de la Historia. Ante esto, el artículo pretende revalorizarla, y además tiene por objetivos proporcionarle herramientas teóri- co-conceptuales al interesado en el estudio de las mentalidades colectivas mediante el abordaje de variostemasfundamentalescomo son el objeto de estudio de la Historia de mentalidades colectivas, los puentes teóricos que se pueden tender entre la Historia y la psicología, el tema de la muerte, y por otra parte, el de las creencias religiosas. También el artículo pretende trazar límites claros entre la Historia Cultural y la Historia de mentalidades colectivas. La Historia de mentalidades colectivas y su objeto de estudio La agitada existencia que ha tenido la Historia de mentalidades colectivas comenzó desde su nacimiento, atormentada por su falta de precisión en cuanto a su objeto de estudio, cosa de la que algunos historiadores se han valido para inculparla de altas dosis de subjetividad, de ser poco científica y amorfa, y de ponerla en el descrédito, con un signo de pregunta en sus hojas; ¿inconsciente colectivo?, ¿cómo hacer su historia?, ¿cuál es su campo de estudio? Estas preguntas y la mascullada discusión de sus críti- cos suele ser ya un poco añeja. LeGoff en el año 1978 publicabaun artículo 2 cuyo título deja ver la nebulosa en que se encuentra sumido el estudio de las mentalidades y el tiempo que lleva esta incertidumbre. Tras construida la torre de la mentali- dad, su caída casi instantánea ha dejado a todos hablando un idioma de la mentalidad distinto; no hay un claro consenso de qué es lo que estu- dia la desfigurada antedicha. Tal diversidad de planteamientos es lo que hace de esta rama de la Historia una especie de de la historiografía; muy interesante por cierto. Algún confundido historiador de la cultura o algún psicólogo social se ha apodado historiador de mentalidades. Es casi una afición por hacer historia con metodologías cualitativas lo que brinda espacio a una predominante subjetividad en sus distintas concepciones. Mas el problema no termina con preguntarseincesantementecuál es su objeto deestudio, o de si el inconsciente o el psicoanálisis son válidos y transferibles a la práctica histórica, porque en realidad cualquier enfoque desde el cuál se haga el análisis histórico o el uso de nuevas metodologías y ángulos resulta enriquecedor ya de por sí. Desde los primeros estudios de lo mental seaclamó unaexplícitapreocupación por vincular teóricamente el análisis histórico, y propiamente el ámbito delasmentalidadescolectivas, con otras ciencias sociales. Cuando la obra del maestro Lévy-Brühl La mentalidad primitiva 3 salió a la luz pública, otros historiadores de las mentalida- des, vieron los frutos que producía el acercarse a la sociología, etnología, psicología social y otras importantes ciencias humanas para enriquecer la interpretación históricacon un estudio másacaba- do de la mentalidad colectiva.4 2 LeGoff, J. 1978. Las mentalidades, una historia ambi- gua. Hacer la Historia III. Editorial LAIA. 3 Lévy-Brühl, L. 1922. La mentalité primitive. París. Alcan. trad. cast: La mentalidad primitiva. Siglo Veinte. Buenos Aires. Este estudio es de gran relevan- cia porque introduce la temporalidad al estudio del hombre primitivo, las persepciones reduccionistas de Tylor y Frazer habían analizado el fenómeno del uso de la magia para interceder en la naturaleza, con grandes anacronismos interpretativos. Brühl fue discípulo de Durkheim, y deél heredó laideadequeno sedebíadar por sentado que el funcionamiento mental de aquellos pueblos fuera igual del contemporáneo, e ahí la importancia de la temporalidad que le dió al problema
jetividad como criterio de verdad ha permitido volver más nutritivo el quehacer del historiador. Es imprescindible ir más allá de las meras pre- misas epistemológicas, de las que se le ha dotado tradicionalmente a la historiografía hecha hasta el presente.5 Es primordial reconocer primero que, en general, la Historia que se escribió, la que se escribe y la que queda por escribirse, no es más que la ela- boración o representación que en cada época hace el ser humano de su pasado; en otras palabras, no es el pasado, sino el pasado visto desde el presente. Siendo así, lo segundo por comprender son las dificultades con las que se emprende un estudio de cualquier fenómeno mental o subjetivo con cuestionamientos históricos, y en especial para el amedrentado historiador de mentalidades colectivas. El estudio desde la perspectiva histórica de lo imaginario, de la cultura, del inconsciente y de todas esas concepciones que aparentan una coraza etérea, es ardua de emprender, pues requiere de un profundo y dedicado trabajo histórico en diversas formas de análisis (cuantitativos, fenomenológicos, linguísticos y psicológicos) que de alguna forma intentan ofrecer interpretaciones con un cariz interdisciplinario. Ligado a ello, muchos pueden comenzar por recaer en errores de orden perceptual o inter- pretativo, debido a la infinita cantidad de fuentes que se permite el estudio de las mentalidades colectivas y su particular lectura e interrogantes. El psicoanálisis es un instrumento importante en eso. Resulta infructuoso plantearse preguntas e hipótesis anacrónicas psicoanalíticamente y, para poder sobrellevar las limitaciones que impone el condicionamiento temporal al historiador, debe cuidarse de sobreutilizar el psicoanálisis. Boris Berenzon afirma que: tos. Los individuos históricos, grupos, clases, naciones no son pacientes de diván...No es posible partir entonces de un anacronismo psicológico queprestaaloshombresdel pasado 6 En unas cuantas líneas se reflexionará nuevamente sobre el empleo de concepciones psicoanalíticas como parte de la metodología en la Historiografía. Sin embargo, es Berenzon quien permite seguir discutiendo sobre la difusa cualidad que ocasionalmente se le ha atribuido al estudio de laHistoriade mentalidades colectivas. El propósito estratar derevalorizarlay demostrar su pertinencia como estudio, tratando de propor- cionar algunas ideas que provean de márgenes y conceptualizaciones para el campo de las mentalidades, haciendo la salvedad de que el propósito no es desacreditar los planteamientos de los estu- diosos que se discuten acá, sino nutrirse de ellos. La Historia de mentalidades colectivas conjuntamente con la Historia cultural han generado bifurcaciones y convergenciasen sus formas de estudiar la Historia, en sus objetos de estudio general. En 1989, Molina escribió un artículo 7 en el cual recorría, en unabrevediscusión, losoríge- nes de la Historia de mentalidades y los estudios que se habían realizado, pero quizá la idea más importante que argumentaba en aquel momento era lo fundamental de comprender la interacción o lasdeterminacionesquetieneel medio material embargo, no terminó por definir con claridad cuál era el campo de las mentalidades o de la Historia cultural. Estaideasirvecomo punto departidapara comprender el tratamiento que se le ha dado a las fronteras de las mentalidades colectivas y 6 Berenzon, B. 1999 la Historia cultural. Algunos como Berenzon, al recoger los planteamientos de Peter Gay y Robert Darnton, comenzó a borrar sutilmente los lineamientos de la Historia de mentalidades colectivas con su codo, al son con el queescribía los argumentos de esta Historia cultural, procla- mada como pitonisa de lo imaginario, con un amuleto llamado inconsciente transindividual.8 El inconsciente transindividual coloca al lenguaje como si fuera un eje de la psique humana, y permite tomar el análisis de sujetos histó- ricos y comprender su mente, imaginario, sus símbolos, su organización social, las tradiciones orales, el chisme, el rumor, el cuento, la leyenda, etc., entendiendo no el mundo del lenguaje en sí, sino que 9 No se trata aquí de menoscab 8 (Berenzon,1999:19-20). Este autor considera que el uso del concepto de inconsciente colectivo que hace la Historia de mentalidades esta determinado por los planteamientos de Jung sobre los arquetipos, pero sin dejar suficientemente claro cuál es el el estatus dudoso, el problema o la contradicción que yace entre el uso de ese concepto y los supuestos fundamentales de la Historia de mentalidades colectivas. La pretensión de que la Historia cultural sea más feraz que otras ramas de laHistoria por estudiar a un individuo y proyectar un análisis individual al colectivo resulta más quimérico que la generalización del inconsiente colectivo, y por más que se niegue es un proceso analítico meramente deductivo. Para Boris el inconsciente transindividual debe sustentar la Historia cultural (que no es otra cosa que la gringa Psicohistoria, en la concepción que tiene Berenzon) que entraña la dialéctica del sujeto y el Otro. Esto es, que desde el naci- miento, el sujeto adquiere el significado y el significante del lenguaje, por el Otro, nombrado en losprimerospasos liguísticos como Tú. En otras palabras, la constitución del sujeto se realiza por el lenguaje venido del Otro, que lleva consigo ideas, valores, modos de comportamiento, la percepción, en suma los pensamientos; como una especie de programación linguística. 9 (Berenzon,1999:87) individuo tomadel medio social y queformaparte de su vida mental.10 Esto hadetomarseen cuenta, si es que se quiere una Historia con aproxima- ciones más acabadas. Quizá lo que habría que discreparle a los planteamientos del inconsciente transindividual sea la sobrestimación que le atri- buye a la tradición oral y la simpleza de creer que exclusivamente el inconsciente esté arraigado en esa transmisión del lenguaje que hace el Otro, como por ejemplo los secretos sociales. Berenzon usael hermoso cuento del Rey quesevistecon un para construir toda una interpretación a modo de ejemplo para demostrar la importancia del cuento como fuente para la Historia cultural y enseñar la forma en que se hace la lectura del inconsciente transindividual. Pero el autor deja de lado todos los aportes de la psicología cognitiva al hacer sus consideraciones; anótese que el anudamiento que cada sujeto posee entre significado y significante esmuy variable. Hablar delenguaje-imagen como unidad conducehastaun infinito deinterpretacio- nes, dada la forma particular en que cada persona tiene su desarrollo cognitivo y las imágenes que ha forjado en su mente. Por ejemplo, cuando visualiza en su mente un águila distinta, parada en una rama, en pleno vuelo, dispuesta a cazar; hay una gran implicación de la memoria en las tradicionesorales y esto las hace fuentes un tanto suceptibles a los deseos y el recuerdo de tan solo un narrador. Como el ca individuo tomadel medio social y queformaparte de su vida mental.10 Esto hadetomarseen cuenta, si es que se quiere una Historia con aproxima- ciones más acabadas. Quizá lo que habría que discreparle a los planteamientos del inconsciente transindividual sea la sobrestimación que le atri- buye a la tradición oral y la simpleza de creer que exclusivamente el inconsciente esté arraigado en esa transmisión del lenguaje que hace el Otro, como por ejemplo los secretos sociales. Berenzon usael hermoso cuento del Rey quesevistecon un para construir toda una interpretación a modo de ejemplo para demostrar la importancia del cuento como fuente para la Historia cultural y enseñar la forma en que se hace la lectura del inconsciente transindividual. Pero el autor deja de lado todos los aportes de la psicología cognitiva al hacer sus consideraciones; anótese que el anudamiento que cada sujeto posee entre significado y significante esmuy variable. Hablar delenguaje-imagen como unidad conducehastaun infinito deinterpretacio- nes, dada la forma particular en que cada persona tiene su desarrollo cognitivo y las imágenes que ha forjado en su mente. Por ejemplo, cuando visualiza en su mente un águila distinta, parada en una rama, en pleno vuelo, dispuesta a cazar; hay una gran implicación de la memoria en las tradicionesorales y esto las hace fuentes un tanto suceptibles a los deseos y el recuerdo de tan solo un narrador. Como el ca 0 Duby,G. Histoire des mentalités. histoire et ses methodes. Encyclopedie de la Pléiade, París. Esto también lo recupera el profesor Molina en su artículo lexicografía y la semántica, son útiles en el estudio del utillaje mental de una época, el vocabulario, los cuadros lógicos, o las concepciones del tiempo y el 11 Bartlett, F. 1932. Remembering. Cambrige University Press. citado por Gustav Jahoda. 1976. Psicologíadela superstición. Editorial Herder. Barcelona. p.57 casuales. Desde cambios sutiles en los detalles hasta cambios en el orden del relato fueron algu- nas de las situaciones que se presentaron y que no se pueden dejar desvinculadas de la cognición de cada individuo. El paso del tiempo deforma las historias y los recuerdos, lo oral es un imaginario parlante pero caprichoso, la cautela es la primera condición para poder abordarle. Precisamente, la complejidad de tener creencias y los rituales- y el inconsciente, recae en la subjetividad del objeto de estudio en sí, debido a que son experiencias propias y únicas de cada individuo. Incluso el acto de creer no es estable en cada persona; podría decirse que se transforma con el desarrollo progresivo del organismo y la estructura mental de cada sujeto, según su edad. Igualmente, cada individuo posee su propia manera de vivir la fe. Para acercarse realmente a la mentalidad humana, hay que estudiar los fenómenos que resulten comunes a la humanidad de ahora y a la del pasado, y lo que de inconsciente contienen. la visión del futuro, las premoniciones, la muerte, el nacimiento, las catástrofes, la sexualidad, los sueños, los senti- dos, la superstición, los milagros, etc. ciente, o el imaginario colectivo, primeramente se requiere de un método científico que tenga en cuenta la realidad psíquica y cognitiva. El fenó- meno delamentalidad poseesusparticularidades y las concepciones para analizarlo; dependen en última instancia del tipo de interrogantes que se plantea el investigador. Los hechos históricos no le permiten al historiador de las mentalidades colectivas ser muy estricto en la elaboración de su aparato conceptual y sus preguntas, y por esa razón debe actuar como un oportunista, en esos momentos en que la mentalidad queda expuesta y develada ante sus ojos. Busca más bien las situa- ciones o fenómenos que develen lo profundamente humano, para así construir e interrelacionar las fuentes que permitan una proximidad con las mentalidades colectivas. Las certezas de los planteamientos de Berenzon son dos. Primero, sin duda, el estudio psicoanalítico de algún individuo histórico puede decir mucho de su sociedad. Y es este uno de los principales aportes del psicoanálisis, que demuestra cómo la psicología individual es, en cierta medida, psicología social. El análisis y reflexión de un hombre en su sociedad es una virtud innegable del psicoanálisis, pero con sus reservas. No se pueden pasar por alto los alcan- ces del exaustivo trabajo de Lucien Febvre, centrado en Francisco Rabelais, y a partir del cual logró todo un discernimiento sobre el siglo XVI, que durante larga data fue considerado un siglo de luces.12 Igualmente el trabajo microhistórico de Geovanni Levi sobre aquel exorcista de masas piamontés, tiene sus virtudes al centrarse en un sujeto.13 La segunda certeza es que el ámbito de estudio de la Historia cultural es, precisamente, el conjunto derepresentaciones, esdecir, laconstrucción imaginaria; por lo tanto, es la Historia del imaginario la Historia cultural. A esta altura es cuando podría sugerirse una demarcación de los campos de estudio de la Historia de mentalidades colectivas y de la Historia cultural, por su parte. Se debe separar el imaginario colectivo (Historia cultural) del inconsciente colectivo 14 (Historia de mentalidades colectivas). Pese a que la Historia de mentalidades colectivas tiene que recorrer los 12 Febvre, L. 1959. El problema de la incredulidad en el siglo XVI. La religión del Rabelais. La evolución de la humanidad, síntesis dirigida por Henry Berr. México. Editorial UTEHA. Tomo LXXXIV. 13 Levi, G. 1985. La herencia inmaterial. La historia de un exorcista piamontés del siglo XVII. Nerea. Barcelona. 14 Jung quedó perplejo cuando analizó las similitudes de los simbolismos entre las distintas geografías del mundo, y utilizó estehecho parainferir laexistenciadel inconsciente colectivo. Fue puliendo el concepto entre 1920 y 1930, épocaen lacual afirmabaqueel contenido del inconsciente colectivo, correspondía a imágenes primordiales de temas humanos universales, dotados de de una poderosa energía psíquica, y emergen a la conciencia con un disfraz simbólico; por eso considera que hasta la actualidad nos fiamos de otro conjunto de creencias, paraatender lasmismasnecesidades. Lo cual le llevó a concluir la existencia de un sustrato psíquico Jung, el inconsciente colectivo es la capa estructural de 12 Rev. Reflexiones 84 (1): 07-20, ISSN: 1021-1209 / 2005 Esteban Rodríguez Dobles un nivel de análisis de su particular abordaje histórico, subiendo la escalinata que conduce al inconsciente colectivo, deben pisarse primero los peldaños materialistas de la realidad concreta, y luego los escalones de las representaciones culturales o lo imaginario, para acceder hasta la mentalidad. Lo imaginario atañe meramente a la cultura, por eso la Historia cultural debe ser la historia de las cosmovisiones, de las percepciones humanas en el tiempo, de las representaciones de la realidad, o la visión de mundo si se quiere; todo estos parajes infinitos son los que debe recorrer, y tener claro que no es el inconsciente colectivo sino el imaginario colectivo lo que se encuentra cultural y socialmente condicionado interrelacionar la realidad concreta con el ima- se encuentra revestido el inconsciente colectivo en cada momento de la historia. Carlos Barros define lo imaginario como: todo reproducciones gráficas, imágenes- por medio de las cuales los hombres reconstruyen un mundo interior distanciado de la realidad material, que deviene así realidad 15 Con respecto al estudio de la Historia de mentalidades colectivas, en su abordaje se encuentra arraigada la premisa de que en el origen de las mentalidades colectivas subyacen toria dela humanidad. Recuérdese queel tiempo de la mentalidad es la longue durée, lo que tarda más en cambiar, en transformarse. Quizá la mentalidad colectiva sea la más mimética de las cualidades humanas, cambiando su color de piel al tiempo que ha evolucionado el propio humano, pero siendo en el fondo la misma mentalidad.16 Ciertamente, la idea anterior es también una discusión que lleva su buena cantidad de no tienebuenafamaentrelosfreudianosmásorto- doxos, que suelen fruncir el seño cuando se habla Psicología de las multitudes, Gustavo Le Bon 17 ya había sugerido que muchas de las acciones y sentimientos colectivos surgían desde el inconsciente, merodeando ya las características de la mentalidad colectiva. También Freud dedicó algunos estudios de su vasta y erudita obra, a raíz de la polémica que desató Le Bon sobre las mentalidades colectivas; sin embargo, al discutir esos planteamientos: portamiento del individuo al hallarse en la colectividad el levantamiento de la represión que permite la emergencia, en 18 la psique humana que contiene elementos heredados; difiere del inconsciente individual. El inconsciente colectivo contiene toda la herencia espiritual de la humanidad, que nace nuevamente en la estructura cere- 15 Carlos Barros. 1993. Historia de las mentalidades: posibilidades actuales. Problemas actuales de la Historia. Ediciones Universidad. Salamanca.pp.49-67. Sin embargo el mismo Barros que ha querido delimitar a la Historia de mentalidades colectivas ha terminado desbordándose a los dominios de la Historia cultural, en el artículo citado arriba ocurre esa confusión: « ...La historia de las mentalidades como historia del imaginario...el concepto de representación social ensancha pues el dominio original de lo imaginario como simbolismo, facilita la conexión de las representaciones mentales con las totalidades sociales y la utilización de todo tipo de fuentes históricas para averiguar el imaginario colectivo... » p.51. 16 En el prólogo de Tótem y Tabú Freud señala que quie- nes más influyeron al momento deescribir losensayos que componen ese texto, fueron Jung y el psicólogo alemán Wilhelm Wundt, quien había algunas propuestas para estudiar la magia, ya que este autor consideraba que el animismo y la filosofía de la naturaleza en el hombreprimitivo eraen el fondo unarepresentación del alma, ¿Pero comó llegó el primitivo a la intuición del animismo? Para Wundt por los sueños y el proble- ma de muerte. Véase: Wilhelm,W. 1916. Elements of folk psycology. Allen & Unwin. 17 Le Bon, G. 1965. Psicología de las multitudes. Albatros. Argentina. 18 (Berenzon,1999:48). Véase de Freud: Freud,S. 1980. Psicología de las masas y análisis del yo. En Obras Completas. Amorrortu ediciones. Discordias teóricas de la historia de mentalidades colectivas Rev. Reflexiones 84 (1): 07-20, ISSN: 1021-1209 / 2005 13 El estudio de la mentalidad colectiva ha de estar amparado a la idea del inconsciente colectivo, para emprender un estudio que develaría la genética del inconsciente en la historia de la humanidad. Las mentalidades colectivas develan sobre todo las reticencias, los resabios o aquello mental que se prolonga y repite hasta hoy en la cabeza de cada quien. Sigmund Freud, cuando escribía sobre el interés de la aplicación del psicoanálisis a la historia de lo cultural, reconocía como: un nuevo instrumento de investigación...Mediante idéntica transferencia de sus puntos de vista, premisas y conoci- mientos, el psicoanálisis se habilita para arrojar luz sobre los orígenes de nuestras grandes instituciones culturales: la religión, la eticidad, el derecho, la filosofía. Al pesquisar las situaciones psicológicas primitivas de las que pudieron 19 Las catástrofes son una de esas tantas situaciones que no han dejado de suceder, y vividas igual- al hombredehoy con los primeros homosapiens. La humanidad vivió bastantes milenios en este planeta sin saber cuáles eran los límites de la naturaleza, los desastres naturales eran fenómenos prácticamente impredecibles. Y han pasado menos de dos siglos desde que la humanidad ha ido intelectualizando la naturaleza y entendiendo el origen de estos fenómenos; sin embargo, la racionalización de tales hechos no hace que a los humanos les acongojen menos las catástrofes o sufran menos en ellas, tanto los hombres del pasado como los de hoy viven las catástrofes. Lo importante es que esa continuidad de la catástrofe en la historia humana permite emprender el estudio de la mentalidad colectiva como la historia del inconsciente colectivo. El mismo Freud reconoce que: ciente nos aparece, por un lado, como una continuación del animismo primitivo, que donde quiera nos espejaba homólogos de nuestra conciencia...los procesos del sistema inconsciente son atemporales, es decir no están ordenados con arreglo al tiempo, no se modifican por el transcurso de 20 En concordancia con esta manera de enfo- car la problemática de las mentalidades, es de rechazarsecualquier determinismo o extremismo con relación a la mentalidad, como lo ha eviden- ciado el estudio de Philippe Aries21 que descarta la economía, los modos de producción y las referencias a los sistemas religiosos como componentes para explicar el cambio de la imagen de la muerte, paraAriestienemásvalor el inconsciente colectivo que la materialidad o el pensamiento explícito. Explicitamente esta postura es inapro- piada para este análisis sobre las mentalidades colectivas, pues las estructuras sociales y eco- nómicas son un substrato muy importante para comprender todo el fenómeno de la mentalidad en la catástrofe y por otra parte, en el estudio del imaginario y las representaciones. Con esto no se quiere dar la impresión de que se estuviera proscribiendo la investigación de Aries, ya que su indiscutible aporte al cuestionar las razones por las que cambia la imagen de la muerte, fueron las que dieron paso al desarrollo de gran cantidad de estudios a nivel mundial. Solo se descarta la viabilidad de su proceder metodológico. Cuando se estudia un fenómeno como la creencia religiosa debe de tomarse en considera- ción que es expresión de una experiencia originaria que se configura dentro de unos condiciona- mientos socioeconómicos y culturales. La misma psicología contemporánea se ha dado cuentadela importancia que posee lo antedicho, el psicoaná- lisis durante mucho tiempo fue bastante eficiente para ser aplicado en el individuo occidental, pero presentaba grandes dificultades, por ejemplo para aquellos psicólogos europeos que intentaban en Suráfrica hacer sus vidas profesionales.22 19 Freud, S. 1980. Tótem y Tabú y otras obras. El interes por el psicoanálisis (1913). Amorrortu editores. Buenos Aires. Tomo XIII. pp. 187-188. 20 Freud,S. 1980. Contribución a la historia del movi- miento psicoanalítico. Trabajos sobre metapsicología y otras obras. Lo inconsciente (1915). Amorrortu editores. Buenos Aires. Tomo XIII. p.167. 21 AriesP. 1982. La muerteen occidente. ArgosVergara. Barcelona, 1983. El hombre ante la muerte. Taurus. Madrid. 22 Guyotat,J. Estudios de Antropología Psiquiátrica. México. Fondo cultura económica. México. 1994. 14 Rev. Reflexiones 84 (1): 07-20, ISSN: 1021-1209 / 2005 Esteban Rodríguez Dobles Aportes de la psicología al análisis histórico Es innegable el cambio epistemológico que propició la teoría de Freud en el ámbito de las ciencias sociales, debido al efecto que el factor psicológico tendría sobre la historia humana y las explicaciones de los hechos históricos. Los científicos positivistas más tradicionales se ras- garían las vestiduras al ver cómo al estudio de la Historia se le daban respuestas y explicacio- nes basadas en el inconsciente y el imaginario. Según CarlosBarros: Historiatuvo entresusprimerosseguidoresaWilhem Reich, 23 Así, a nivel internacional se han desarrollado distintas escuelas y corrientes que investigan la subjetividad, vinculando el estudio de la Historia y la psicología, y encontrándose por ello bajo distintas denominaciones: Historia de las mentalidades (Francia), Historia subjetiva (España), Psicohistoria (E.E.U.U.). La disyuntiva más común que algunos investigadores han planteado al momento de integrar el análisis histórico con el psicoanálisis radica básicamente en la percepción distinta del tiempo que tienen los estudiosos de ambas ciencias.24 Un historiador por lo general ve el donde cada sección de este es un momento de la historia, lo que evidencia que la percepción temporal del historiador atañe a una dinámica en etapas, cronológica y no responde a la lógica del inconsciente que es la percepción temporal del psicoanálisis. La lógica temporal del inconsciente no es un continuo, sino un constante devenir del pasado hacia el presente, por lo cual según De Certeau.25 la Historia y el psicoanálisis tienen dos maneras distintas de distribuir el espacio de la memoria, respectivamente: la primera coloca a los sujetos y los hechos que estos concretan uno al lado del otro, como una sucesión 26 , en tanto el psicoanálisis dispone a los sujetos y sus hechos uno en lugar de otro, esto es, en síntesis, una manera distinta de pensar las relaciones del pasado con el presente. Con respecto a adoptar alguna postura frente a esta disyuntiva, sería inocuo, pues sus diferencias estriban sobre una determinación de carácter metodológico, mientras el psicoanálisis está enfocado en una problemática del individuo, la Historia de las mentalidades tiene su objeto de estudio en el inconsciente colectivo; que ambas coincidan en un estudio del inconscienteno quieredecir quela concepción temporal delaHistoriaseainadecua- da para estudiar tal fenómeno, todo lo contrario, deben complementarse. Es necesario reconocer coincidentemente con De Certeau, que cuando el psicoanálisis regresó a las configuraciones simbólicas y a la instanciasimbólicadel mito aportó alahistorici-1) la persistencia y las remanencias de la irracio- nalidad, 2) una dinámica de la naturaleza [las pulsiones, los afectos, lo libidinal] articulada sobre el lenguaje. Los aportes de la psicología, y específica- mente del psicoanálisis, se traducen en un acer- camiento más intenso a la sociedad y los indivi- duos, mediante una construcción temporal más humanizada de la historia, y de los argumentos que explican la historia misma. Berenzon Gorn 23 (Barros,1993:49-67) 24 De Certeau, M. 1995. Historia y Psicoanálisis. Universidad Iberoamericana, Departamento de Historia. México. 25 Ibid., pp 93-94. 26 No hay que perder de vista que la Historia de las Mentalidades guarda un estrecho vínculo con el MaterialismoHistórico, quedaevidenciadoenel empleo del concepto Dialéctica. Hegel, el principal filósofo de la Historia , buscó darle un principio de intelegibilidad a los distintos momentos de la Historia determinando que la Dialéctica es una expresión del circunstanciado desarrollo del pensamiento y por esto mediantelaadop- ción de Marx de algunos de estos principios, es que en laHistoria se habla de etapas o estadios. Discordias teóricas de la historia de mentalidades colectivas Rev. Reflexiones 84 (1): 07-20, ISSN: 1021-1209 / 2005 15 hace una importante observación, pertinente a lo antedicho: de las experiencias del pasado es una serie de descubri- mientos y una metodología falible, no probada del todo, difícil de aplicar aún, pero sin duda la mejor que existe actualmentepara registrar las superficies rotas y sonorizar las profundidades de la mente humana. Las experiencias del historiador y el psicoanalista convergen y se traslapan, aun cuando la percepción psicoanalítica de la naturaleza humana no sea útil en lo que al historiador concierne. El fundamento al cual recurre la teoría psicoanalítica para establecer la continuidad de la experiencia es la pretensión de que todos los seres humanos comparten ciertas precon- 27 El psicoanálisis ha impregnado la atmósfera con incógnitas muy profundas, posiblemente debido a que fue compañero de generación de la teoría de la relatividad y del marxismo, es decir, deun conjunto deteoríasquellegaron aponer en duda aquella realidad tan real que se había estado viviendo; las explicaciones científicas dejaron de ser las mismas y ya ninguna acción podía ser mirada sin pensar en lo que de inconsciente tiene. Hasta el ámbito de los cuentos infantiles ha comenzado a ser estudiado con el instrumental psicoanalítico, en un intento por proporcionar con ellos los elementos necesarios para que desde niños las personas logren procurarse su significado de la vida.28 Ya para concluir con las aproximaciones que puede procurarse la Historia de mentalidades colectivas, al emplear una lectura psicoanalítica de las fuentes históricas, hay que destacar princi- palmente dos. Primero, que las premisas psicoló- gicas posibilitan el estudio de estructuras psíqui- cas históricas, esto es, la posibilidad de realizar la propia Historia de mentalidades colectivas. Y segundo, que el afirmar la existencia del incons- ciente individual y colectivo permite al estudioso de la mentalidad encontrar detrás de la historia las reverberaciones de significados y símbolos del pasado dela humanidad en el hombreactual. El problema de la muerte en la mentalidad humana29 Anteriormente se comentaba que el psi- cólogo alemán Wilhem Wundt fue quien empe- cosmovisión de la humanidad y condición pre- via para que fuese posible la existencia de las religiones- podía haber sido originado por los sueñosy el problemadelamuerteen lospueblos primitivos. Y qué situación más que la muerte misma atraviesa la historia de la humanidad y devela lo profundo de la existencia humana, como experiencia de vida, si no es el hecho de dejar de existir. Probablemente, el ser humano es la única criatura sobre este planeta cuyo razonamiento le permite tener conciencia de sí. Martínez Gil, cuando escribió sobre la muerte, enseñaba que: tiempo y en todo lugar impone su presencia y una misma significación: el frustrante término de la vida humana... Toda actitud ante la muerte supone o una negación radi- cal que lleva al nihilismo, o por el contrario, un sistema de adaptación, un intento de integrar lo desconocido, lo 30 27 (Berenzon,1999:107) 28 Bettelheim, B. 1977.Psicoanálisis de los cuentos de hadas. Editorial Crítica. Barcelona. (título original en inglés The uses of enchantment. The meaning and importance of fairy tales 1975). 29 La profesora Carmela Velázquez ha realizado algunos estudios sobre este tema para el siglo XVII, basandose en un análisis de testamentos, divide en dos niveles (espiritual y legal) la función de los mismos; de esta manera logra una aproximación a la mentalidad, la creencia, las prácticas funerario-religiosas y su relación con la iglesia, logrando así mostrar parte importante de las actitudes religiosas ante la muert







.
REFERENCIAS HEMEROBIBLIOGRAFICAS



Baczko Bronislaw (1991). Los imaginarios sociales. Memorias y esperanzas colectivas,Buenos Aires: Nueva Visión,

Baeza, Manuel Antonio.( 2000). Los Caminos Invisibles de la Realidad Social. Ensayo de sociología profunda sobre los imaginarios sociales. Santiago de Chile: Ril Editores.

Brauduel Fernand Braudel (1978) Las Civilizaciones Actuales. Technos: Madrid

Berger  Pe ter L. & luckman Tho mas (1976). La construcción social de la realidad.
           Buenos Aires: Amorrortu,
 Berrizbitia Josefina- (2008).La lectura, la pose y el desarraigo. Pedro-Emilio Coll y   el “bovarismo hispanoamericano”. (versión On-line ISSN 0717-6848. Acta literaria N° 37)
Briceño Guerrero, J. M. (1983) Recuerdo y respeto para el héroe nacional. Azúl- Rectorado ULA. Mérida
Castro Leiva, L. (1991) De la patria boba a la teología bolivariana..Caracas. Monteavila
         
Cabrera Daniel H (2005)  La auto institución como imaginario moderno (Disponible en línea. Consultado agosto 2010)
Castoriadis, Cornelius.( 2002) Figuras de lo Pensable (las encrucijadas del laberinto IV). México D:F.: Fondo de Cultura Económica.

Castoriadis, Cornelius. (2002). La Institución Imaginaria de la Sociedad. El imaginario social y la institución. Vol. 2. Buenos Aires: Tusquets Editores.

Cea Naharro, juan luis (2001). Imaginarios sociales y critica ideológica. España Universidad de Compostela (coautor)

Durand, G. (2000) Lo imaginario. Ediciones del Bronce: Barcelona.

Durand  Gilbert (1960). Las estructuras antropológicas de lo imaginario Madrid: Taurus,

Fuentes Carlos (2004).  El pensamiento mexicano ante la condición  humana  .( en Saladino Garcia (2004) (Comp) Humanismo mexicano del S XX .Vol. I. Universidad Autónoma de México.



Hurtado Herrera Deibar René (2002) Imaginarios sociales ( Disponible en línea. Red Internacional de Investigación en Motricidad y Desarrollo Humano. Universidad del Cauca (Colombia).agosto 2010)

_________. (2004.) Globalización y Exclusión. De la invisibilización a la visibilización consumista de los jóvenes y los imaginarios de resistencia.  Revista Ultima Década. Numero 20. Viña del Mar.


Le Goff, j. (1991) El Orden de la Memoria (El tiempo como imaginario). Paidós: Barcelona

Malrieu   Philippe (1971). La construcción  de 1o imaginario. Madrid: Guadarrama

Mora, Pascual(1991). Bolivar en el imaginario venezolano.  Universidad de Los Andes  Táchira – Venezuela (Disponible en línea. Julio 2010)

Pintos, Juan-Luis. 2000. Construyendo Realidad(es): Los Imaginarios Sociales. Pagina de Internet http//web.usc.es , Santiago de Compostela.

Reflexiones sobre la teoría de los imaginarios (2005). archivo del portal de recursos para estudiantes ( Disponible en linea.www.robertexto.com)

Ricoeur, p ( 1996) Sí mismo como otro, Madrid, , Siglo XXI editores


. ______(1986)  “El yo, el tú y la institución” en Educación y Política, , Buenos Aires, Editorial Docencia

_______,(1984)  Educación y Política. el capítulo V, “la Ideología y la Utopía. Dos expresiones de lo imaginario Social”  Buenos Aires. Ed. Docencia

Rorty, Richard. (1996.) Contingencia, Ironía y Solidaridad. Buenos Aires. Editorial Paidós.
         
Trione  Aldo (1989). Ensoñación e imaginario. La estética de Gastón  Bacheiard. Madrid: Tecnos,


Ugas.Gabriel (2007)     La educada ignorancia . San Cristobal.Venezuela.Edit. Lito formas.


Watzlawic Pkau, l (comp.). (1981). La realidad inventada. ¿Cdmo sabemos lo que creemos saber? Barcelona: Gedisa, 1989, 278 p. 1993).

Werz, n. (1995) Pensamiento sociopolítico moderno en América Latina.
       Nueva Sociedad: Caracas

Franco, Yago. 2003. Magma: Cornelius Castoriadis: Psicoanálisis, Filosofía y Política. Buenos Aires: Editorial Biblos


 Zubiri,X (1989) Estructura dinámica de la Realidad, Alianza Editorial/Fundación Madrid,